miércoles, 30 de diciembre de 2009

ACCIÓN ADMINISTRATIVA (OBLIGACIONES DEL PODER EJECUTIVO)

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

A propósito de la gran preocupación que tienen los ciudadanos costarricenses por el tema de la seguridad, han surgido discusiones respecto de los ámbitos de acción o competencias del Poder Ejecutivo al respecto.

No hay duda alguna de que el problema es complejo y en su gran solución habrían de participar todos los poderes y los entes públicos.

No obstante, de nada sirve que el legislador establezca penas y las fije el juez, si la administración de los centros penales termina inventando “años carcelarios” (menores que el año escolar, por supuesto) y otras ventajas que ni siquieran pasan por el Juez Ejecutor de la Pena.

Sería absurdo que el legislador empezara a subir irracionalmente la penas para compensar una mala administración.

Por otro lado, el Poder Ejecutivo dispone de la designación de buena parte de las Juntas Directivas de las instituciones autónomas (además de las presidencias ejecutivas) y tal competencia da un poder y gran responsabilidad innegables en el tema de la seguridad pública (los seguros y la investigación del robo de vehículos, los oficios como solución a problemas económicos, la ayuda social y su condicionamiento para fomentar buenas conductas, por ejemplo nada más).

Es innegable que la prevención del delito es responsabilidad de la policía administrativa (a cargo del Poder Ejecutivo). Aunque suene feo, la policía judicial es represiva (debe actuar para investigar luego de la comisión del delito) y su función no es la prevención.

De tal modo que la vigilancia, la investigación y demás acciones encaminadas a que no se presenten actos delictivos es responsabilidad, competencia y obligación del Poder Ejecutivo.

Es cierto que alguna represión del delito ya cometido puede redundar en la prevención de delitos futuros (al capturar a bandas o desmantelar organizaciones criminales), pero también es cierto que el Poder Ejecutivo tiene una obligación de coordinación de toda la administración pública.

El caso de la DIS, para citar otro ejemplo, es de antología. ¿Cómo es que la información que allí tenían más bien servía para hacer daño en lugar de usarse correctamente? Tengo el presentimiento (más bien idea fundada) de que es una especie de policía política que hace investigaciones inconfesables. Aquí hay un caso para enrumbar el gasto hacia el bien común.

Por supuesto que los presupuestos públicos y su correcta asignación, en relación con los más graves problemas sociales, también son una responsabilidad principalmente del Poder Ejecutivo. No se trata de sacarle más dinero a la sociedad, se trata de gastarlo bien y en los principales cometidos públicos.

La seguridad, entonces, es uno de los principales motivos por los que se acepta la existencia de un Estado y un gobierno. Por tal razón el Poder Ejecutivo debería entender su responsabilidad al respecto.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

NAVIDAD Y CRISTIANISMO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Ciertamente, algunas cosas son secundarias: el árbol, el exceso de luces, la confusión a que nos llevan los regalos y presentes, por supuesto que el abuso de la fiesta (el borrachera y demás compañeros) y hasta las discusiones por el origen de la fecha.

Al final, termina por perderse o esconderse el sentido de la Navidad. El regalo que nos ha dado Dios, nuestra participación en ello y el significado de Cristo en nuestras vidas.

Muchos, al final, hacen una “Navidad” sin Jesús. Con regalos, licores, fiesta, luces y carnaval, menos lo principal.

El cristianismo debe desembocar en una cultura, una forma de vida, una ideología y amor. Todo ello habría de reflejarse en una transformación de la sociedad.

Algunas veces los “aires navideños”, la música y hasta los olores a ciprés ayudan a impulsar la meditación y el espíritu. En ese sentido son buenos.

No obstante, hay que situar en el centro a Jesús: su camino, su verdad, su vida, su palabra y su amor. El Evangelio no es solo un camino al cielo, es también una forma de vida que nos ayuda a pasarla mejor en la tierra y, muy importante, a que quienes nos rodean también la pasen mejor.

La “humildad”, por ejemplo, además de ponernos en buen camino, nos hace sufrir menos, llevarnos menos golpes y frustraciones y, asimismo, construir una mejor relación con los demás.

Lo mismo podemos decir del “perdón”. Nos hace mejores candidatos a la salvación, mejores personas aquí y socialmente más apreciables.

El cristianismo ha dejado su gran huella en nuestra civilización. Más aún, todavía es una civilización esencialmente cristiana. Desdichadamente, muchos no lo quieren ver y más bien lo combaten.

En Italia han eliminado los crucifijos de las escuelas, en España se han dolido de la canonización de los mártires que murieron durante la Guerra Civil, en nuestro país quieren sacar a Dios de la Constitución. ¿De dónde vienen los conceptos de humanidad, dignidad humana y trascendencia personal que dan origen a nuestra civilización?

Aunque no parezca, estos son temas para reflexionar en las Navidades. Es el tiempo apropiado para profundizar en la Venida de Jesús, en el Cristianismo, en los basamentos de nuestra civilización. Es el tiempo para pensar en quiénes somos y cuánto debemos a Jesús. ¡Feliz Navidad!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

COMISIÓN ATRAVESADA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

¡Sí! La Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa está ejerciendo una intermediación prohibida. Está atravesada entre la propia Asamblea Legislativa y sus competencias.

De conformidad con la Constitución Política (artículo 121, incisos 3 y 12, artículos 158 y 164) y algunas otras leyes (Ley de la Defensoría de los Habitantes, Ley del Banco Central) corresponde a la Asamblea Legislativa realizar algunos nombramientos y ratificar otros: magistrados de la Corte Suprema de Justicia (ahora todos por mayoría calificada), Contralor y Subcontralor General de la República, Defensor de los Habitantes y Defensor Adjunto.

Está previsto en el Reglamento de la Asamblea Legislativa (artículo 85.f) la existencia de la Comisión de Nombramientos, la cual “Estará encargada de analizar, para rendir un informe, los nombramientos que el Plenario le remita, así como la solicitud de ratificación de los nombramientos efectuados por el Poder Ejecutivo, cuando corresponda.”

No obstante, la dichosa comisión ha venido empoderándose de tal modo que, en lugar de informar, más bien recomienda (y, por supuesto, censura, veda o bloquea) los nombramientos. El plenario se ha dejado amarrar y queda secuestrado en “metodologías” (sic) y otras artimañas para impedirle conocer plenamente de los nombramientos.

Entonces se analizan títulos y calificaciones y otras cosas y se deja de lado la cuestión principal, la responsabilidad del Plenario legislativo (el órgano legislativo por antonomasia) para hacer las designaciones correspondientes, para tomar las decisiones del caso.

Lo ha venido haciendo bajo decisiones amarradas, calificaciones impropias, trampas de credencialismo, titulitis y muchas veces apartada de la naturaleza de la designación.

Tales calificaciones (o descalificaciones) toman la forma de propuesta, terna y candidaturas y olvidan la cuestión básica del informe sobre aspirantes. Hay que recordar que no se trata de un dictamen (como el que harían otras comisiones) ni de una delegación (como habría de ser con las Comisiones Plenas). Si el Plenario sigue declinando, cediendo, dejándose y evadiendo su responsabilidad, pronto imperarán los vetos de la atravesada Comisión y la irresponsabilidad con los deberes constitucionales será inaceptable.

Es el Plenario (máximo órgano legislativo) quien debe elegir, designar y ratificar. No debe aceptar calificaciones sino informes (no descalificaciones) ni ternas de amigos ni otro tipo de juego con trampas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

CORREOS QUIERE UN MONOPOLIO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Muy animoso, el gerente de Correos de Costa Rica SA, sale a la opinión pública a promover un proyecto de ley para que esa entidad tenga el monopolio (exclusividad) de un género específico de envíos. El propósito es garantizarse ingresos suficientes.

Ciertamente las comunicaciones han cambiado mucho. Recuerdo hace más de 45 años, que cuando visitaba a mis tíos en San Carlos, mi primera obligación al bajarme de la “cazadora” era enviar un telegrama a mis padres dando noticia de mi llegada.

También recuerdo, hace como 40 años, la amistad por cartas que desarrollaba con algunas amigas.

También recuerdo, hace poco más de 30 años, cuántas cartas (special delivery) envié a quien ahora es mi esposa, durante un viaje que hizo a Los Angeles para acompañar a su hermano menor. Con ilusión y ansiedad, ambos esperábamos las enjundiosas cartas que terminaron por llevarnos al altar.

Pero ahora las cosas han cambiado, la Internet nos resuelva la lejanía y más (también van fotos, imágenes de todo tipo, sonido y datos). Hace poco, desde México, pude atender allá mis deberes y acá enviaba las autorizaciones de transferencias bancarias. Cuando se administre debidamente la Ley de Firma Digital habrá más profundas transformaciones en las telecomunicaciones. El “fax” no había sido sino un dulce adelanto de tanta velocidad, inmediatez y facilidad.

Por supuesto que nadie piensa en el correo tradicional ni en los telégrafos. La clave Morse ahora solo aparece en ejercicios de boy scouts o en las películas. Es mejor usar otro tipo de operadores de envíos (o cuourier), el fax, los mensajes de texto, el correo electrónico, motomensajeros “El águila”, “El rápido” o lo que sea.

Es un hecho que la inventiva privada ha superado la antigua y encomiable institucionalidad postal del Estado. Quizás sea hora de pensar en un nuevo subsidio (si fuera aceptable) para una función que se supone necesaria (si es que existe).

Pero es inaceptable, eso sí, aceptar monopolios o regulación asfixiante de la libertad de envíos que ha impulsado el mundo actual. Si se dejan, hasta le ponen recargo a las moto pizzas.

Parece que no bastó el patrimonio completo de los antiguos correos, la eliminación de las franquicias ni la atribución de comunicación social. Tampoco la liberación de controles en el poco ortodoxo esquema de sociedad anónima del Estado.

Ahora la entidad quiere regulación de la actividad ajena y monopolio de una franja o segmento de los envíos. Todo en pro de una función social (en esquema societario y sin controles) y a costa de la iniciativa y dinamismo privado.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

MOCIÓN EN FAVOR DE LOS GORDOS

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

La noticia dada por un diario el domingo pasado, informando que los costarricenses adultos hemos engordado un promedio de 5 kilos los últimos diez años me obliga a hacer varias manifestaciones.

La mayor parte de la gente gorda no tiene la culpa de la gordura. No necesariamente la gordura es efecto de mucho comer. Tampoco es justo relacionarla con gula o con apetitos desmedidos, bacanales o exageraciones.

Muchas personas terminan gordas por resultado de su metabolismo, por causas ajenas a la cantidad de comida o a pesar de hacer ejercicio y dieta. Otras soportan la gordura porque no tienen el tiempo para organizarse como quienes dedican su vida al spa, al gimnasio, al personal trainner, a verse bien. Desdichadamente hay muchas personas que ni siquiera pueden escoger lo que comen, cuándo lo comen, cómo lo comen. Otras no tienen ni un segundo para dedicarlo a verse bien, están tan ocupados que no pueden ni caminar un poquito cada día.

Algunas madres no salen de su casa para nada: cocinan para todos, lavan para todos, planchan para todos, hacen de recepcionista para todos y llevan los encargos de chiquillos y grandes. Al final, ni un segundo para pensar en lucir de película o de pasarela. Viven para otros. No hay tiempo ni plata para nutricionista y figura.

También hay padres y otros que no tienen un momento para pensar en cuán saludable es tener unos kilos de menos. Comen lo que les dan (aunque no les convenga) y se matan trabajando aunque ello no los adelgace.

Pero nada de eso quiere decir que los gordos no sientan, no piensen, no sean personas enteras o se desempeñen mal. Me consta que bailan bien, piensan bien, trabajan duro, hablan bien, estudian mucho, se esfuerzan en sus labores, cantan mucho mejor, sienten intensamente, besan bien, son agradables y brindan amistad. Quizás no sean tan veloces como Bolt, tal vez no entren en tallas extrasmall, quizás no luzcan perfectos en tanga o miniseta, pero de allí no se puede concluir que sean malos amantes, políticos inútiles, malas personas, trabajadores deficientes, oradores poco interesantes, cantantes desafinados, esposos aburridos y, ni siquiera, muy comelones.

Tampoco puede decirse que sean personas feas, malas o inútiles. De manera que no hay que descartarlos para nada. Ahora que vienen las elecciones hay que recordar que sus votos valen igual que los de los flacos.

Bernal Jiménez, incapaz de superar la defensa que hice de los costarricenses ante el Plan Fiscal, intentaba descalificarme burlándose de mi panza. No podía llamarme inútil, ni podía decir que me rendí, tampoco podía aducir que caí en las viejas negociaciones bipartidistas, mucho menos que era obsecuente o abúlico, tampoco podía decirme vicioso, unicamente panzón. ¡A mucho orgullo …!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA MUERTE DE DON ANTONIO LEHMANN

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Tuve el honor de conocer a don Antonio Lehmann. Me gustaba mucho su actividad empresarial. Considero que los libros son joyas y, por supuesto, era casi envidiable la actividad de importarlos, venderlos, exhibirlos en la Librería, imprimirlos y editarlos e, incluso, algunas veces promoverlos y proyectarlos. Durante muchos años fue el único empresario que promovió la venta de libros de Derecho y legislación impresa. Ahora el tema es abundante, pero antes no era así. ¡Cuánta cultura se impulsó gracias a la actividad de impresión! Debo señalar que siempre me trató con respeto y atención y resultaba muy agradable y estimulante conversar con él.

Me ha dolido mucho su muerte y más aún la forma en que lo sorprendió. Espero que tan lamentable suceso conmueva a todos los costarricenses. Pareciera que no ha sido suficiente percatarnos de la penetración de las bandas narcotraficantes, de barriadas que prácticamente están en manos de malhechores de determinadas nacionalidades (no soy xenófobo), de cómo la avioneta de Seguridad Pública no está a la orden de para transportar un cargamento de drogas pero sí a los caprichos de una diputada, de cómo es la propia policía quien despoja el cadáver de un dirigente solidarista (las cámaras lo demostraron) y de la noticia diaria sobre robos, asaltos, asesinatos y violencia.

Un domingo en la noche, cuando todos pensamos que hay más tranquilidad, dentro las paredes de un lugar familiar y sosegado acaeció el inesperado asalto y asesinato. No andaba buscando el peligro …

¿Cómo convencer a nuestros hijos de que no se trata de su conducta sino de algo que enferma a nuestra sociedad? ¿Cómo entender todos que no se trata de personas que andan buscando el peligro sino que éste acecha por todas partes? ¿Cómo tomar conciencia de que no se trata de una “percepción” sino de un riesgo real que carcome a toda la sociedad?

Así como el Estado costarricense hace aguas en el tema de la red vial, es urgente reconocer que en el ámbito de seguridad la situación es peor. A cualquiera de nosotros le puede tocar la desgracia, en cualquier lugar y en cualquier momento. Los motivos sobran. Puede ser por el teléfono celular (hay robaventas que los reciben a cualquier hora de la madrugada, abren 24 horas), por la guitarra o instrumento que aprenden a tocar, por quitarle a uno los cuatro reales que lleva encima, por el vehículo, la cartera, el bolígrafo, los aretes, las tarjetas o lo que sea … ni en el interior de un restaurante, soda u hotel estamos a salvo. ¡Menos en nuestras casas! ¡Nadie está a salvo!

No hay cárceles suficientes y en ellas no existe lo que debería haber. Algunas autoridades están más preocupadas de la persecución y acoso laboral que de administrar bien las cosas: los resultados están a la vista.

En la administración anterior nos extorsionaron con la idea de que se trataba de un problema de más impuestos (por una parte) y de una reforma penal cuyos tiempos manejaron caprichosamente para presionar (por el otro lado). Es obvio que buena parte de la administración pública no se toma el tema en serio. Es urgente que pongamos las cosas en su lugar.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

PROPUESTA PARA INGENIERÍA DE TRÁNSITO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

El asunto es fácil de ejecutar. Resulta que buena parte de las presas y accidentes de tránsito se originan en los atascos que resultan de las paradas de autobuses.

Muchos conductores requieren ir a mayor velocidad que la que va el bus, necesitan pasarle adelante cuando para que los usuarios aborden o bajen y, entonces, empiezan los sufrimientos: intentan adelantar y no hay adecuada visibilidad, o la cantidad e intensidad del tráfico no lo permite, o se la juegan y vienen los accidentes.

Estimo que en muchas carreteras, más que una ampliación se requiere una buena administración del espacio. Ello pasa por situar adecuadamente las “paradas” de autobús y construir, asimismo, dispensaderos o bahías para que el autobús no estorbe en la carretera mientras los pasajeros suben o bajan.

De esta manera, más que construir nuevos carriles, se pueden aprovechar mejor las carreteras existentes. En algunos lugares es tan fácil como cambiar la ubicación de la parada (en un parque o lugar que permita sacar al bus del carril de circulación o permitir que otros vehículos sigan circulando), en otras partes y con la colaboración de los centros comerciales, diseñando bahías e infraestructura adecuada para que la parada quede fuera de la carretera.

El resultado ha de ser que los demás vehículos puedan circular mientras el autobús se detiene, de manera que no se originen presas, embotellamientos, atrasos y accidentes.

Por supuesto que el meollo del asunto consiste en que los choferes de los buses cumplan con la señalización (en el Gimnasio Nacional y en Plaza del Sol es obvio que no lo hacen) y que no se abusen con el tiempo que tardan, que no hagan paradas espontáneas y respeten es espíritu de norma al respecto. Quizás estarían mejor los inspectores cuidando estos detalles que reprimiendo la restricción vehicular.

Incluso podría ser aceptable que el reingreso del autobús tenga prioridad sobre el vehículo que circula (es preferible a soportar la presa). Esto, claro está, mediando los avisos y señales adecuadas.

Sería mejor administración de las pocas carreteras para un uso más racional y adecuado.

Por cierto, cuando era niño observaba que algunas veces los buses de pueblos y zonas alejadas paraban uno a la par del otro y los conductores se pasaban recados, botellas de café, periódicos, menudo para cambio, cambio de cobrador y hasta cargas y encomiendas. Lo que me impresiona es ver eso todavía y, para colmo, no necesariamente en el campo sino en medio de la ciudad.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

CAYÓ EL MURO DE BERLÍN

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Sí, hace 20 años se derrumbó este cerco a la libertad, este secuestro de los alemanes orientales, esta división contranatura que impuso el marxismo en el centro de Europa.

La URSS, con alguna connivencia occidental, se dejó la mitad de Europa al final de la Segunda Guerra Mundial. Solo el perspicaz Churchill señaló que caía una “cortina de hierro” que dividía entonces a los europeos.

La URSS implantó su organización socialista, estatista, autoritaria, exportadora del marxismo en la mitad de Europa. Era como un imperio. Estaba dirigido por los sucesivos Secretarios Generales del Partido (los nuevos césares). Y aunque la URSS fue cocausante de la Segunda Guerra Mundial (pacto Ribbentrop-Molotov, 23 de agosto de 1939: luego del cual alemanes y soviéticos invadieron Polonia), apareció al final como ovejita blanca, quedándose con las tierras, bienes y científicos de su antiguo socio.

Quizás la inyección de recursos que América hizo a la URSS durante la Segunda Guerra Mundial y su posición post guerra dieron la impresión de un gran poderío y que éste era basado en la organización socialista. Al final todo cayó. Cayó el Muro de la Opresión, cayó la Cortina de Hierro, cayó la URSS, cayó el marxismo, cayó el autoritarismo y nuevamente surgieron un apreciable número de sociedades libres.

Gorbachov había impulsado la reestructuración (perestroika) y la apertura o transparencia (glásnost) del agotado régimen soviético a mediados de los ochentas. En realidad la situación era insostenible.

También hay que recordar que en Occidente había dos grandes líderes: el Papa Juan Pablo Segundo, al frente de la Iglesia, y Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos.

Al final de la década, la caída del Muro de Berlín simbolizaba la caída del mundo marxista que había oprimido a Europa Oriental durante un poco más de cuarenta años. Opresión que reprimió con armas y policía secreta, violaciones de derechos, muerte y cárcel a muchos polacos (Gdansk, 1970), checoeslovacos y húngaros. Que hizo surgir a muchos héroes como Jan Palach (checo que se martirizó con fuego), Lech Walesa, y los cardenales Wyzinsky (polonés) y Mindszenty (húngaro). La caída del Muro de Berlín significó la apertura a los aires de libertad por toda Europa.

Era el fracaso del marxismo, la impotencia del socialismo y la inutilidad del doloroso experimento soviético. Era, ni más ni menos, que el triunfo de la libertad. Las sociedades abiertas, con economías abiertas, con libertades y Estado de Derecho resultaron mejores, bien cimentadas y más humanas (con todos sus yerros).

Hay que aprender de los fracasos y recordar que la libertad tiene enemigos. En relación con la caída del Muro de Berlína, hay que recordar, contar y celebrar.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿ABUSO ADMINISTRATIVO DE LA CCSS?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

No soy saprissista. No obstante, el procedimiento administrativo de la CCSS para cerrar el estadio del “monstruo” por cinco días, únicamente para castigarlo por su reclamo de pago, me parece abusivo.

Todavía más la interpretación de que no puede hacer ninguna otra actividad comercial (se cierra y se le prohibe realizar su actividad).

Pienso en mi bufete … si me cierran y me prohiben mi actividad entonces ¿no podré atender notificaciones? ¿No podré responder los escritos dentro de los términos preceptuados? ¿No podré hablar por teléfono celular con mis clientes? ¿No podré intentar cobrar algunas facturas para vivir? ¿No podré leer los códigos ni las demandas? ¿No podré responder preguntas de mis clientes? ¿No podré ir a los tribunales a examinar expedientes? ¿No podré ir al Registro a hacer estudios? ¿No podré desde mi casa usar la Internet para comunicarme? ¿No podré pensar …?

Y si fuera un médico … ¿no podrá guiarse por el juramento hipocrático? ¿Deberá decirle al moribundo que está en “cierre de establecimiento”? ¿No podrá recetar? ¿Ni siquiera tomarle la presión a algún hipertenso?

¿Qué se supone que debe hacer la víctima de tan ejemplarizante castigo? ¿Incumplir sus otros deberes? ¿Invocar la “fuerza mayor”? ¿Pedir comprensión a las entidades y personas con quien tiene relación (que Cartago y la LDA no jueguen, que los árbitros no piten, que los aficionados no sufran, que los clientes no lleguen, que los jueces no resuelven o que otorguen plazos extendidos, que los pacientes no se enfermen)?

Algunos concesionarios de puestos en el Estado que venden comidas y otras cosas también vieron secuestrados sus bienes (hay grandes pérdidas en comidas descompuestas) ¿acaso no son terceros de buena fe? ¿Le deberán cobrar al “monstruo” o a la CCSS? ¿De eso se trata esta exorbitante medida?

Recuérdese que es sin orden de juez, mera discrecionalidad administrativa (arbitrio puro). Aún más, no se trata de embargar, ni de quedarse con la taquilla, solo de castigar (sin resolución de juez modulando la pena). Luego se intentará cobrar el principal, los intereses y las multas (otro castigo). A mí me parece demasía, bis in ídem y exageración. Una prerrogativa exorbitante de derecho común absolutamente desproporcionada y de posibilidad arbitraria.

Ahora se la aplican al “monstruo”, afectando también a la contraparte (LDA) y de paso a la Selección Nacional. Pero todos tendremos que poner la barba en remojo.

He visto muchas veces a patronos correr el viernes, empeñar algo o vender algo para pagar los salarios (apenas les alcanza) y sufrir mucho para entregar el dinero a sus empleados. Tal vez en el sector público la gente no entiende …

miércoles, 28 de octubre de 2009

RENUNCIA TARDÍA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Así calificó el diputado Quirós la renuncia de la ministra de Obras Públicas y Transportes, presentada tres días después de que colapsó el puente que unía Orotina y Turrubares, cobrando varias vidas humanas.

Subraya el diputado que la ministra tenía “una enorme cantidad de errores políticos”.

Es un hecho que alguien tiene que asumir la responsabilidad y, políticamente, esta toma la forma de renuncia. En un gobierno parlamentaria quizás habría caído el gabinete entero. El asunto es sumamente serio y es una de las dimensiones que quienes incursionan en el ámbito político generalmente no meditan: asumir responsabilidades y obligaciones.

El MOPT es un ministerio inmenso, una administración crecida y desordenada. Hace algunos años se le hizo una auditoría cuyo costo se arrimaba a los mil millones de colones. Se le han hecho reformas administrativas para enfrentar un objeto administrativo enorme y asimétrico: CONAVI, Consejo Nacional de Concesiones, impuesto sobre los combustibles para infraestructura vial, Concesión de obra pública y demás especias. Aún así, la cosa no avanza.

Más bien se ha hecho un gran enredo (empleados pasan a consultores para ganar más y en dólares y la administración “corriente” queda como vacía) pero el déficit administrativo aumenta. ¡No ha sido posible que la administración entregue un ejemplar válido del contrato con Riteve! No hay modo de entender lo que pasa con los aeropuertos. Se le ha dado un trato especial al concesionario de la obra San José-Caldera y más bien se suspendió arbitrariamente a la entidad supervisora. Se insistió en una reforma a la ley de tránsito pero apareció llena de errores y la ministra propuso suspender la ley mediante un decreto (siendo abogada). El caso de la platina resultó de antología. Por eso se califica de tardía la renuncia.

Muy lamentable y triste el suceso del puente Orotina-Turrubares, pero un ejemplo de cómo funcionan algunas administraciones públicas costarricenses. Por un lado toda la pompa, los motores y la fórmula uno, el palacio (leyes y publicidad) y los grandes contratos pero … por el otro, la abulia, la postración administrativa, la incapacidad de prevenir y arreglar, la falta de mantenimiento, la imposibilidad de cambiar un puente 7 años después de que ya están la piezas listas, el olvido de que se trata de vidas humanas. Toda la prepotencia en la frustrante e inconstitucional restricción vehicular y la ausencia de vigilancia y prevención en un humilde camino regional.


Los impuestos y el costo de la administración pública se pagan para que nos sirva, para que nos haga, para que nos permita; y no para que nos asuste, nos mande y nos reprima.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¡QUÉ AVIONETAZO!

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Pues sí, por andar alardeando que llegaría a la Asamblea Cantonal del PLN, la diputada se expuso al público escarnio.

Lo que sucede es que, como se dice, los del otro partido se llaman “adversarios” y los del propio se llaman “enemigos”. Es que hacerle la jugada a los del propio partido resultó imperdonable.

Y así, entonces, su propio Partido y hasta las autoridades del Poder Ejecutivo han aceptado la gravedad del hecho y se han sacudido la cercanía de la otrora popular diputada.

Dicen que el pasaje, en alguna de las nuevas líneas aéreas de servicio interno, tenía el precio de doce dólares (como siete mil pesos). Dicen que la diputada tenía acceso a carro público … pero quizás no pensó que la pescaran y que serviría de escarmiento.

Es que el Ministerio de Seguridad, que no pudo coordinar traer la droga capturada en Golfito (circunstancia que facilitó el robo de la cocaína en un Juzgado), ahora sí fue preciso y exacto para transportar la ¡¿urgente?! carga política. ¡Qué contradicciones!

Obviamente, da la impresión de que son más importantes ciertos favores que la función pública.

Feo todo el asunto: la angurria diputadil, el abuso de los bienes públicos, el enredo electoral (que podría tener profundas raíces en el ámbito municipal liberiano) y hasta el obligado examen que habrá que hacer a los temas de la diputada. No obstante, esperamos que el TSE, que ha acogido la denuncia, sea ejemplar.

Sin embargo, queda la extrañeza de tanto escándalo por una avioneta y tan poco por un aeropuerto (¿o ahora son dos?) y una carretera (¿o ahora le han salido nuevas ramas?). ¿Será que entendemos muy bien los pequeños abusos y nos asustamos ante los grandes latrocinios? ¿Será que reaccionamos con rapidez cuando hay diputados de por medio y no sabemos hacerlo cuando se nos atraviesa la “institucionalidad”?

Tal vez el asunto es que la diputada se le metió al tren de su propio partido. En casa no se pueden esconder las cosas y los “enemigos son de verdad”.

Triste y lamentable, pero lo importante es sacar lección, obtener ejemplo y enseñanza y ver que sí funcione el Código Electoral. Que no pase como cuando se denunció el tema de las platas que en la campaña electoral el exPresidente Pacheco recibió y movió, que al final se fue en puras aguas tibias y miedos. ¡Pura obsecuencia! Esperamos que ahora sí haya justicia y sanción.

viernes, 16 de octubre de 2009

EL FINANCIERO EDICIÓN 739

Alianzas no lograron empujar ajustes fiscales
UNA CUESTA MÁS EMPINADA*
Mario Bermúdez Vives
Pulso estéril. El anterior gobierno perdió
la lucha por su reforma fiscal luego de tres años.
Alberto Dent y Mario Redondo no lograron evitar que
Federico Malavassi lograra el rechazo del proyecto
en la Sala IV. David Vargas Archivo GN Para EF
*PARA VER LA NOTICIA COMPLETA HAGA CLICK EN EL TÍTULO

miércoles, 14 de octubre de 2009

EL VALOR DEL DISCURSO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

El otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a Barack Obama, sin lugar a dudas, originará muchísimos comentarios y reflexiones.

Es el Presidente demócrata de los Estados Unidos, una de las naciones más fuertes y grandes del mundo. Apenas lleva unos meses en el poder y aún no ha podido llevar a la práctica sus ideas y propuestas.

No obstante, desde su postulación a la presidencia ha llevado un discurso novedoso y retador. Su propia elección constituye un hito y rompe los viejos esquemas.

¿Por qué el otorgamiento de este importante premio a estas alturas de su gestión presidencial?

Encuentro dos posibles respuestas.

Una, la primera razón, es que es un Presidente demócrata (no republicano), con unas ideas diferentes y unas iniciativas interesantes para quienes impulsan el destacado premio. Hay que sumar a ello el hecho de que no ha tenido de Presidente la magia que tenía el candidato. La realidad ha sido dura y árida con el nuevo inquilino de la Casa Blanca. No ha podido detener la industria de la guerra, no ha habido encanto con la economía, ha tenido que apechugar algunas de las posiciones tradicionales de los gobiernos estadounidenses y los conflictos internaciones siguen creciendo.

La reciente derrota en la consecución de la sede olímpica para Chicago, luego de un relampagueante viaje a Dinamarca pudo haber sido el motivo: tras el aparente fracaso pudo haber surgido la iniciativa nórdica de otorgar el premio ahora. No para premiar los hechos sino para proteger al Presidente.

La otra respuesta, la segunda motivación posible, es que quizás algunas veces el discurso tiene tanto valor como los hechos. Si se ha ponderado que gobernar es educar y que resulta de mucha importancia la difusión de ideas, principios y enfoques, entonces podría ser que la intención sea tanto o más importante que los resultados.

Es que algunas veces el discurso es el hecho (tal vez no estemos acostumbrados a conceder a la palabra su verdadero alcance).

Así entonces, el mantener un discurso coherente, sostenido y consistente, dentro de un mundo difícil y en dirección contraria, pueda ser la causa del premio.

Surge una tercera posibilidad, que sería como una mezcla de ambas razones: un discurso valioso y la importancia de impulsar y proteger a quien lo expresa.

En todo caso, también podría ser un renacer del reconocimiento de la palabra y el discurso en los temas de gobierno. Algo así como una recreación de los argumentos aristotélicos de cómo llegar desde el “logos” a la “política”.

Personalmente, la reflexión sobre este asunto me parece apasionante.

miércoles, 7 de octubre de 2009

¡ASÍ NO SE GOBIERNA!

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Hasta la saciedad se ha repetido que “presupuestar es gobernar”. Se trata de utilizar inteligentemente los escasos recursos de una sociedad.

El hecho es que la utilización racional del mecanismo presupuestario puede llevar mucha utilidad a la administración pública: control, orden, transparencia, disciplina y cuentas claras. No obstante, pareciera que el deporte político nacional es eludir los controles, jugar de vivo y esconder el juego.

Es fundamental, en el manejo ordenado de las finanzas públicas, hacer un cálculo preciso, realista y adecuado de cuáles serán los ingresos probables del Fisco. A partir de tal cálculo se hará una lista de gastos presupuestos (que no podrán exceder los ingresos probables, es mera aritmética preceptuada por el artículo 176 de la Constitución Política).

Por supuesto que no es fácil. Las malas prácticas político-administrativas han ido creando un fardo presupuestario inmanejable. Esta rigidez en el gasto deja poco margen de maniobra y poca posibilidad de asignar gasto. Por otro lado, también es un hecho que las actitudes clientelistas resultan en listas de gastos interminables. Hay que recordar que la economía parte del principio de que los recursos son escasos (de lo contrario no habría que hacer economía). Por tal motivo es tan importante saber escoger, “priorizar” (como se dice ahora) y entender cuáles son las verdaderas necesidades.

De lo contrario, se promoverá un mal resultado. Podríamos decir que igual que con las finanzas personales.

Un gobierno que no actúe bien puede iniciar serios daños en la economía social: inflación, pobreza, mal funcionamiento del sistema financiero, mala asignación de recursos, mala atención a los deberes públicos esenciales, multiplicación del clientelismo, presión tributaria, incumplimiento de funciones y muchos daños más.

Por eso es tan grave que el gobierno anuncie que no tiene dinero para pagar aguinaldos (¿acaso no sabía que había crisis y habría repercusiones?). Por ello es tan serio que en la tramitación del presupuesto para el próximo año ya se detecten los mismos problemas (¿es que no entienden que la crisis económica también afecta los ingresos fiscales?).

Hemos luchado mucho para no cargar irracionalmente el presupuesto nacional. Hemos señalado el problema de no atender la deuda pública y se ha subrayado que endeudarse puede ser una gran trampa. Hemos llamado la atención acerca del problema de las pensiones con cargo al presupuesto, hemos criticado el exceso de gasto público, hemos atacado la abundancia con que viven algunos entes públicos dentro de un Estado empobrecido. Pero algunos siguen sin entender … ¡ojalá no paguemos con sangre tanta estulticia!

lunes, 5 de octubre de 2009

OPINIÓN APARECIDA EN EL FINANCIERO

CONTRA PUNTO*
Que el Estado no haga daño

Opinión sobre el editorial anterior.
El sustento del crecimiento Edición 736

Edición 737

Federico Malavassi
El editorial de EF apunta bien al hecho de que los gobiernos no logran articular acciones consistentes. Sin embargo, pecado de omisión, se queda corto ante las pretensiones políticas.

Ha de ser claro en que el fantasma del equilibrio fiscal exige disciplina pública, reglas de la economía (entender que cuando los recursos son escasos hay que escoger fines y prioridades) y evitar distorsiones. Se requiere, de modo impostergable, una evaluación del gasto público, una reprimenda al sector político irresponsable que endeuda a la sociedad costarricense, gasta sin control, no administra con eficiencia y distrae dolosamente los fondos públicos.

“El Estado no debe ocuparse del crecimiento; debe dejar que la sociedad lo haga”.

La política monetaria no ha tenido buenos resultados y algunas situaciones que parecen cambiar son efecto de fenómenos que son ajenos a nuestra administración pública (sequía, crisis y deflación mundiales). El intento de Banca de Desarrollo y las condonaciones requieren una condena pública.

El atraso en infraestructura pública tiene una explicación: se han distraído fondos con asignación legal (carreteras), se han festinado fondos públicos y el Estado luce postrado. Es paradójico que el Estado intenta planificar la actividad privada y, en cambio, no planifica bien su propio desempeño.

Hay que evaluar y frenar el gasto público, el endeudamiento y la voracidad fiscal, el crecimiento vendrá por añadidura y por acción de la sociedad (no del Estado). No decirlo así es ser obsecuente con la vanidad política y con las malas acciones públicas.

De modo directo hay que decirle al Estado y al político: ¡no se ocupe del crecimiento, saque sus manos y deje que la sociedad haga!

*Haga click en el título para ver la noticia en EL FINANCIERO.