miércoles 15 de julio de 2009

DEMOCRACIA O REPÚBLICA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Los recientes acontecimientos hondureños parecen evidenciar que no siempre van juntas las cosas que deberían ir.

Tal es el caso de los sistemas que están tras los conceptos de “democracia” y “república”. Aunque deberían ir juntos o, al menos, implicarse uno al otro, lo cierto es que muchas veces damos cosas por descontadas y me parece percibir que no todo el mundo entiende la diferencia o capta la necesidad y el valor de cada uno.

Me explico así: “república” significa sencillamente “cosa pública” (raíz latina). Sin embargo, la doctrina jurídica occidental utiliza este concepto popularmente para denominar el “Estado de Derecho”, que es una forma de Estado y, como consecuencia, una forma de gobernar. Comprende la idea de gobierno constitucional, que a su vez va a entender que hay declaración de derechos, respeto por las libertades públicas, correcta división de poderes, respeto al ciudadano y un sistema jurídico concentrado en ello. La nota más importante, como forma de Estado, es que el elemento pueblo es el central, esencial y predominante (frente al poder, al gobierno u otras proyecciones). También significa un gobierno de normas jurídicas y un modo de hacer las formas jurídicas. En algunos casos también se va a invocar la idea de un “gobierno de los jueces”.

Por su lado, “democracia” es un término enriquecido por el aporte de los años y de algunos autores (quizás Lincoln como quien más). Originalmente no significaba la “politeia” aristotélica sino que, según la traducción, más bien podría ser sinónimo de su perversión (ahora denominada “demagogia”). Algunos autores le suman, agregan o recetan todas las notas jurídicamente asignadas al término “república”, aunque no sean de suyo propias.

De modo que si un concepto implica al otro, lo cierto es que no habría ningún problema. El asunto es que algunos regímenes creen que las elecciones lo son todo y que ello es el tema central de la “democracia”. En tal caso surgen las complicaciones.

Visto así, “democracia” sería “quién gobierna” en tanto que “república” significaría “cómo se gobierna”. Si la democracia no implica respeto a los procedimientos, respeto a las minorías, procedimientos jurídicos adecuados, garantías constitucionales, división de poderes, primacía constitucional y una forma de Estado que privilegie al pueblo como elemento principal del Estado, entonces no sería más que un tema de “meras elecciones”. En más de una sociedad hay remedo de elecciones, pero sin libertad de expresión, sin acceso a la posibilidad de competir, sin respeto a los ciudadanos, con cierre de medios de comunicación, con partido único o con hermanos, cónyuges y otros parientes que perpetúan dinastías. Si eso es “democracia” entonces hay que recurrir al valor de la “república” para enmendar el rumbo.

No se vale deducir de lo que pregunto que yo sea enemigo de las elecciones pero … ¿qué es más importante? ¿Determinar quién gobierno o definir cómo gobierna? ¿Tener el poder de votar o saber que quede quien quede deberá respetar principios y procedimientos? Ser mayoría no significa tener la razón sino ganar una elección …

miércoles 8 de julio de 2009

OSCAR ARIAS MEDIADOR

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

¡Simplemente impresionante! A final de cuentas don Oscar Arias vuelve por sus mejores fueros: la paz, la arena internacional y un conflicto de inmensa repercusión internacional.

La noticia del momento es que ha sido aceptado como mediador entre las partes en conflicto en Honduras.

Lo único que se puede hacer es desearle buena suerte. Es innegable que el Premio Nobel que ganó hace 20 años significó una gran promoción de nuestro país y que lo ganó en buena lid.

La verdad es que el tema se le acomoda bien a su experiencia: un conflicto centroamericano, la posibilidad de resolverlo con diálogo y la participación anterior en temas de fomento de la democracia.

De paso, el desarrollo que llevaba el conflicto parece tener ahora una vía de posibilidad y razonabilidad.

Aunque no parezca, a los costarricenses nos afecta profundamente el conflicto y, aunque algunos lo duden, su solución ha de ser una prioridad nacional.

Por ello, la labor de arreglar el conflicto tiene gran interés nacional y nos beneficiará. No le conviene a Costa Rica estar en una zona de conflicto, no le conviene a su comercio la extensión del problema, no le conviene a nuestro contexto hallarnos en un área de situaciones de este tipo y no conviene a Costa Rica que algunos protagonistas de la OEA de hoy hagan de las suyas.

Por ello no se podrá regatear el tiempo que el Presidente use o gaste en resolver el conflicto, pues haciéndolo hace algo importante por nosotros.

Existe ganancias adicionales, pues en tanto el conflicto puede deprimir no solo el comercio de la zona sino la actividad turística, es posible que la gestión presidencial no solo normalice la actividad comercial sino que impida una caída en la actividad turística y, quizás, hasta un relanzamiento.

De mi parte, apoyo y buenos deseos. También oraciones. Es indudable que algunos quisieran incendiar la región y eso no puede ser bueno para Costa Rica ni para Centroamérica.

Quiera Dios que todos aprovechen la posibilidad de mediación, diálogo, paz y normalización.

Si el Presidente Arias logra llevar la nave con buen rumbo y a puerto seguro ganaremos mucho. Obviamente que él también ganará más fama, más prestigio, más protagonismo … ¡pero todo lo tendría bien ganado!

Es hora de cerrar filas alrededor de esta posibilidad de racionalidad. ¡Exitos para el Presidente Arias!

miércoles 1 de julio de 2009

DE CÓMO ACTÚA EL NARCOTRÁFICO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Cuando se leen algunos libros sobre el tema y se presencia y valora lo que sucede, no puede llegar uno más que a serias consecuencias.

Con Milton Friedman y otros pensadores hemos objetado el modo en que se hace la guerra a las drogas y algunos de sus propósitos. Sin embargo, es obvio que no estamos a favor del narcotráfico, de la destrucción de las familias, de la destrucción de las personas, de los efectos que produce la droga en los cuerpos, las almas, la voluntad, la sociedad y sus principios.

Hasta el momento pareciera que estamos perdiendo las batallas. Por cada cargamento que se descubre, pasan cientos más. Algunas ni siquiera se sabe a ciencia cierta qué pasa con lo que se decomisa.

En algunos libros se sugiere que algunos hallazgos de droga son programados por los propios traficantes para tranquilizar a las autoridades, dar material a la prensa y purgar algunos de sus propios elementos.

En algunos casos, es evidente que con los subsidios a combustibles y otras distorsiones, no estamos más que ayudando al mismo narcotraficante.

Hay signos evidentes de fortunas inexplicables e infinitas: miles de dólares perdiéndose en humedad y cajones, compradores poco exigentes, compradores dispuestos a jugarse riesgos, clientes a quienes no importa la factura del abogado o del notario pues la pagan sin chistar, vehículos con precios inalcanzables que circulan como si fueran cualquier perol. En los libros y estudios se testimonia que compran autoridades, tuercen voluntades, pagan por las conciencias y se convierten en inversionistas.

¿Pueden financiar campañas políticas? ¿Pueden adquirir medios de comunicación? ¿Pueden influir en la gente? No más hay que pensarlo … no hay límite. Se trata de administración de recursos, logística de transportes, facilidad en los puntos de abastecimiento y la psico-sociología de las actividades que se hacen al margen de la ley. Necesitan mover carga, colocar dinero, tener testaferros y fachadas, lavar mucho y gastar algo. No hay que hacer declaraciones reales de impuestos, rentas, ventas, aduanas y otras cosas (hay que trabajar un tanto en el camuflaje y las apariencias).

En México hasta se dieron el lujo de pagar a manifestantes para que protestaran por la participación del ejército en la lucha contra las drogas. No tienen que sacar licencia para portar armas, dedican grandes presupuestos a la investigación (submarinos, triquiñuelas legales, formas de transportar la mercancía y modos de abastecimiento). Desdichadamente parecen sobrar testaferros, mulos y peones …

Es un hecho que la guerra va mal, pero tampoco y bajo ningún pretexto podemos pensar en dirigir los cañones contra la propia sociedad. Que no pase como el cuento de aquel que quemó el rancho porque la chicharra no lo dejaba dormir …

miércoles 24 de junio de 2009

¿LIBERTAD O PROHIBICIÓN?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

La noticia de que la Sala Constitucional ha anulado la liberticida medida conocida como restricción vehicular ha producido multitud de reacciones.

Unos se alegran de no tener que pagar la multa asignada por el parte hecho. Otros disfrutan del viento de libertad. La Ministra la tomó con resistencia a la Sala (la resolución es erga omnes). Un grupo se ha afanado y lamenta la decisión constitucional.

Pareciera que este grupo representa la “domesticación” costarricense. Costa Rica necesita infraestructura e ingeniería de tránsito, no medidas arbitrarias tomadas al amparo de una potestad inexistente. Lo sorprendente es que muchos están dispuestos a sacrificar la libertad por un supuesto plato de lentejas …

Los usuarios de vehículos pagan una suma nada pequeña (impuestos a los combustibles, en específico, más impuestos de ruedo y los de importación) por circular en nuestro país. El ofrecimiento público era que el impuesto a los combustibles se usaría para infraestructura vial y necesidades relacionadas.

Pues lo curioso es que el Estado costarricense ha sido incapaz de cumplir su parte. Ha desviado los fondos, no los ha gastado oportunamente, no ha hecho obras significativas y al cabo de 15 años la única ocurrencia es restringir la circulación de vehículos. Además, la Municipalidad de San José se ha empeñado en cerrar calles y hacer paseos peatonales (pero sin ofrecer solución vial).

¿Es seguro para una señora ir en bus o en taxi? ¿Es seguro para estudiantes y profesionales ir en bus o en taxi con sus computadoras? ¿Hay rutas apropiadas para las necesidades de quienes habrían de sacrificar el uso de su vehículo?

Lo sorprendente no es que el Estado costarricense y sus funcionarios carezcan de imaginación y soluciones adecuadas. No es nuevo que en lugar de solucionar nuestros problemas con nuestra plata más bien la usen en otras cosas o no la usen bien. Tampoco hay que asustarse con la reacción pública de prohibir el uso de automóviles en lugar de tener respuestas apropiadas.

Lo que sí debería ser motivo de asombro es que haya un grupo de costarricenses que sea partidario de la prohibición, que no entienda que hay que exigir servicios e infraestructura por el dinero pagado y respuestas apropiadas a los problemas ciudadanos.

Lo que sí tiene que preocuparnos es que algunos piensen en un supuesto interés público que anule los derechos ciudadanos y los intereses de las personas.

Quizás algunos deban repasar la letra del Himno al Quince de Setiembre.

miércoles 17 de junio de 2009

¿CONTINUIDAD O CONTINUISMO?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

La convención del PLN ha mostrado un interesante desafío y parece que muchos observadores y analistas, internos y externos, debaten exactamente sobre lo mismo.

Los participantes en la convención (unas confesiones y la mera observación me permiten concluir que fueron muchos que no colocábamos en el PLN) parecían apostar a dos visiones distintas del mismo fenómeno.

Se trata de la extensión de la gestión del Presidente Arias, cuestión que resultó el tema principal de discusión en la Convención.

Para unos se trata de continuidad, o sea, la continuación de la gestión de Arias, realizada por su designada heredera, Laura Chinchilla. Para otros se trata de continuidad, es decir, de cómo es incorrecto que se extienda tal gestión, interpósita mano.

Por los primeros, la continuidad no sería más que la virtud de extender una gestión que consideran estable, confiable, abierta y encomiable. Para los del bando contrario se trata de lo que señala el diccionario, una “situación en la que el poder de un político, un régimen, un sistema, etc., se prolonga indefinidamente, sin indicios de cambio o renovación.”

En los pocos debates se fue manifestando la diferencia de visiones. Casi resultaba paradójico ver a un par de precandidatos criticando la gestión de su propio partido.

En la calle y en muchos círculos se fueron evidenciando las posiciones irreconciliables. Para unos se trata de estabilidad, gobernabilidad y buenas percepciones, en tanto que para los otros incluso ya no contaban las calidades del contendiente (las cuales muchas veces daban por mal calificadas) sino el valor de atravesar una solución de continuidad.

¿Será el mismo tema que domine la campaña nacional? ¿Se determinará de la misma manera?

Ello puede llevar, nuevamente, a una radicalización en la etapa final de las elecciones, similar a la que se presentó en el 2006. Después de que en el 2002 ninguno sacó más del 40% en la primera vuelta, en el 2006 hubo dos candidatos que superaron dicho porcentaje porque evidentemente el motivo de los electores se hallaba entre reelegir o no al expresidente Arias.

De proseguirse con tal disputa, reitero, no sería de extrañar que alguno de los candidatos de oposición logre concentrar suficientes votos para remontar la diferencia que parece tener Laura Chinchilla con todos sus perseguidores.

No obstante, hay una gran diferencia. Por un lado, estimo que la discusión sobre el TLC llevó a una radicalización nacional que pareciera estar latente. Pero por otro lado, la gestión del presidente Arias está a la vista, no es una expectativa sino un hecho palpable.

¿Será una decisión entre la calificación de continuidad o continuismo?

miércoles 10 de junio de 2009

HACE 20 AÑOS

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

¡Parece mentira! A veces piensa uno que Alfredo Le Pera tenía razón con aquello de “que veinte años no es nada”, inmortalizado por Gardel. Porque 1989 está a la vuelta del calendario y sin embargo, era el siglo pasado y otro tiempo.

Fue el año de las películas “Querida, encogí a los niños” y “La sociedad de los poetas muertos”. También aparecieron “Los Simpson” como serie propia, se lanzó el primer satélite para el GPS (sistema de localización satelital) y biólogos italianos descubrieron cómo hacer animales transgénicos en un laboratorio. Asimismo, el 23 de marzo, se inauguró la Pirámide del Museo del Louvre, la nueva entrada. Igualmente, por motivo del dopaje, el 5 de setiembre la FIA le quitó el record de velocidad a Ben Jonson, estableciendo un hito.

En 1989 cayó el Muro de Berlín. En realidad, lo que se cayó fue la “Cortina de Acero” (expresión de Churchill), símbolo de la división que en Europa (primero, y en el mundo después) implantaron los marxistas entre la democracia de Occidente y su forma de gobernar.

Año vertiginoso, espectáculo que muchos creen que fue incentivado por las gestiones de Juan Pablo II y Ronald Reagan. La URSS se retira derrotada de Afganistán (su Viet Nam) y se derrumba el bloque soviético, llevándose con él el marxismo de Europa Oriental. A Gorbachov se le fue de las manos el proceso de glasnost (apertura) y perestroika (reforma o restructuración) y el mundo comunista (con algunas excepciones cercanas) se derrumbó.

En marzo se reconoció el derecho a huelga en Hungría. En abril, en Polonia, se legalizó el sindicato Solidaridad y el Parlamento aprueba la reforma democrática y se disuelve; luego, el 12 de septiembre el nuevo el Parlamento aprueba el gabinete propuesto por Tadeusz Mazowiecki (escritor que con Lech Walesa fundó Solidaridad): el primer gobierno democrático desde la II Guerra Mundial.

En agosto hay manifestaciones en Lituania, Letonia y Estonia que marcan el inicio de la independencia de estas naciones. El 9 de noviembre se abre Alemania Oriental a Occidente y cae el Muro de Berlín. Al puro final del año, 29 de diciembre, Checoslovaquia pone a un demócrata (Vaclav Havel) como Presidente.

En junio se dieron los sucesos de Tiananmen (China), brutal represión de un pueblo que pide apertura y libertad. Allí se destaca el rebelde desconocido (se atraviesa de pie a un tanque y provoca una imagen inolvidable).

En Chile, el 14 de diciembre, el pueblo eligió Presidente a Patricio Aylwin, después de 17 años de dictadura.

En octubre de ese mismo año, se promulgó en Costa Rica la Ley de la Jurisdicción Constitucional, que abrió camino a un sistema de Justicia Constitucional. De ello comentaremos después.

miércoles 3 de junio de 2009

TRAGEDIA AMBIENTAL

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Si nos dijeran que se están haciendo grandes construcciones sin viabilidad ambiental (no sabemos por lo tanto si se ha hecho el estudio de impacto ambiental) y si, además, nos dijeran que estas construcciones implican grandes movimientos de tierra y afectan a miles de personas (polvo, barro y otras cosas), todos estaríamos de acuerdo en que se tomen medidas ejemplarizantes.

Si nos dijeran que en una construcción han tomado el pelo hasta al Presidente de la República, embarcándolo a inaugurar unas casetas cuyos servicios sanitarios vierten directamente las aguas crudas a la cuenca de un río, en lugar de tratarlas o disponer de ellas en un tanque séptico, todos clamaríamos por sanciones y cierre del negocio.

Si nos informaran que una compañía constructora no ha dispuesto conforme a la legislación de los árboles que ha tenido que cortar, que la madera respectiva no ha llegado a su destino fijado por ley, todos insistiríamos en una sanción y otras medidas cautelares.

Si nos llegara la noticia de que una compañía constructora no ha dispuesto de los escombros ni de la tierra adecuadamente, sino que los ha tirado donde le ha quedado más cómodo, en las cuencas de los ríos y a través de la obra y no en los lugares comprometidos, todos estaríamos remachando en la necesidad de detener la obra, hacer una investigación y aplicar fuertes sanciones.

Si nos contaran que una compañía constructora ha hecho más movimientos de tierra que los previstos en planos, que ha bajado las rasantes correspondientes y que ha hecho graves daños a los mantos acuíferos, todos gritaríamos que detengan la obra, que se indague qué ha pasado, que se inicien las acciones correspondientes y que las autoridades respectivas actúen oficiosamente.

Si nos percatáramos de que la garantía ambiental de una gran obra no corresponde con el valor de la obra, todos pediríamos revisión de la garantía y la actualización del caso.

Sin embargo, pareciera que bajo el pretexto de que se trata de una obra pública muy necesaria y cuya construcción lleva más de 30 años de atraso, algunas autoridades y funcionarios no reaccionan adecuadamente. Digo “algunas” porque sí constan inspecciones, “no conformidades” y denuncias pero … (desdichadamente) a quienes corresponde la decisión final no la toman.

Sé (porque consta en documentos) que un estudio preliminar del daño ambiental habla de casi 40 millones de dólares. Sé (porque un diputado pidió la información) que para las obras en Sabana Sur y Hatillo-Escazú no existe la viabilidad ambiental. Sé que para la carretera a Caldera se han presentado múltiples anomalías y muy serios daños ambientales. Sé (porque vi la fotografía) que por allí andaba quien gerencia el proyecto mientras una vagoneta tiraba material donde no debía.

¿Qué más hay que decir?

miércoles 27 de mayo de 2009

¿UNO POR MOTO?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Ha aparecido en un proyecto de ley una inmensa amenaza para los motociclistas. Se trata de la ocurrencia de que solo pueda viajar una persona por moto.

El pretexto es la seguridad (al parecer, algunos pasajeros de motocicleta han sido asaltantes o delincuentes). Así surgen las ocurrencias …

Hace algunos años, la madre de una víctima de un serio asalto andaba promoviendo la prohibición para los cascos (de motociclista) cerrados y con vicera (porque no se podía identificar al agresor).

También hace algunos años otro legislador había tenido la misma idea de prohibir viajar acompañado en motocicleta, con el afán de impedir actos delictivos.

Realmente, tales iniciativas evidencian que algunas personas están fuera de la realidad. ¿Cuántos son los actos delictivos que se realizan por pasajeros de una motocicleta? ¿Es necesario andar acompañado para incurrir en un delito? Por supuesto que no hay estadística. De haberla, mostraría el enorme error en que se incurre con tal propuesta.

La mayor parte de los motociclistas son como la mayor parte de los costarricenses: gente de trabajo. La mayor parte de ellos usa su motocicleta como instrumento de trabajo y para desplazarse. Muchos de ellos no pueden siquiera aspirar a comprarse un automóvil, por ello usan la moto para viajar con su esposa, su novia, sus amigos o sus hijos.

La prohibición de que viaje más de uno por motocicleta sería una solemne barbaridad. Cercenaría el derecho a la libre circulación de muchos, impediría el desplazamiento de gente humilde, conculcaría una libertad esencial.

En Colombia, por ejemplo, han optado por exigir a los viajantes de moto que porte un chaleco en el cual esté bien visible el número de placa del vehículo. Aunque se trata de una norma que generaliza la prevención, al menos permite seguir ejerciendo el derecho (un tanto mediatizado).

Los maleantes usan moto, bicicleta, automóvil, avioneta y helicóptero. También usan celular, otros tipos de radiocomunicación y la Internet. Utilizan dinero, vuelos comerciales y muchos servicios profesionales. ¿Vamos a prohibir el uso de todo?

Los pobres motociclistas sufren atropellos, maltrato de la policía de tránsito, incomprensión de los demás conductores, el lamentable caos de nuestra red de carreteras y el irracional estado de la estructura pública; constantemente caen por causa de manchas de aceite, obstáculos, perros y otras imprevisiones. ¿Ahora tampoco podrán montar en su moto a su novia, a su esposa, a su amigo o a sus parientes?

Líbrenos Dios de este tipo de ideas.

miércoles 20 de mayo de 2009

LA SEDE DEL PODER LEGISLATIVO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

La Prensa y la acuciosidad de algunos diputados ha revelado un trato confidencial (¿secreto?) entre el Directorio (supongo) de la Asamblea Legislativa y el BCIE (¡otra vez! ¿recuerdan el tema de las consultorías) para que este Banco se encargue de construir la nueve sede de la Asamblea e incluso compre lo que tenga que comprar (propiedades).

La actual sede de la Asamblea Legislativa es inapropiada. De esto no puede haber duda. La construcción era, originalmente, para Casa Presidencial. Cuando se estableció el Banco Central se decidió venderle la edificación del Congreso para que se estableciera allí. El Banco Central se fijó en el centro de San José, pero la Asamblea se fue a Cuesta de Moras.

Se han invertido miles de millones de colones en parches, arreglos, mantenimiento y crecimiento. Todo ello sin adecuada planificación y coleccionando edificaciones vecinas (antiguos colegios, antiguos supermercados, la Casa Rosada, el Castillo Azul y hasta un edificio de apartamentos que ha tenido que ser desocupado).

Ello ha significado una colección de oficinas en que nada va con nada. Asimismo, desigualdad a la hora de asignar recursos y gran dificultad para modernizar las instalaciones y promover el uso de nuevas tecnologías. Hay goteras, cañería defectuosa, problemas de contaminación, peligro de incendio e instalaciones que no cumplen los preceptos legales. Paradójicamente, el edificio de la Asamblea no pasaría un examen de la Ley No. 7600 de 29 de mayo de 1996 (relativa a la Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad).

La democracia tiene un costo (la representación es indispensable, la deliberación y la discusión son esenciales) y es menester sufragarlo. El examen de las cosas públicas y el control políticos, principales en una República, requieren fondos. Se sabe (salvo para quienes no entienden la división de poderes) que el Poder Legislativo es el primero (luego del propio pueblo) y que debe tener una casa digna, apropiada y útil.

Sin embargo, la construcción de la casa del congreso, de la sede del parlamento, de la edificación de la Asamblea Legislativa, debería tener un procedimiento democrático ejemplar, constituirse en un caso de contratación administrativa transparente y eficiente y ser modelo de una buena manera de hacer las cosas. En tan importante proyecto deberían tener participación todas las voces (incluso las que objetan el gasto) y habría de cuidarse de que sea una muestra de trabajo en equipo.

La Contraloría es un órgano auxiliar de la Asamblea Legislativa en la vigilancia de la Hacienda Pública, que no se convierta en un auxiliar del Directorio para una paradoja de contratación.

El edificio del primer poder de la República debería encarnar, desde su gestión valores y principios democráticos, republicanos y ciudadanos. No debe ser jamás un caso de secretismo ni caso de escándalo.

miércoles 13 de mayo de 2009

COOPEGUARO

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Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Con ese nombre bautizó la gente el “affaire” del grupo de dirigentes y políticos relacionados con una cantina y una cooperativa autogestionaria.

Quizás el caso despertó mucho interés por la relación: un grupo de dirigentes (incluyendo diputados y ex) del PLN con una cantina en cooperativa autogestionaria.

Sin embargo, no parece ser el caso más grande ni el de contenido más interesante.

Por ley hay que pasar al cooperativismo un porcentaje (10%) de la ganancia de los bancos estatales. Hace como un año, don Carlos Fernández, Gerente entonces del BCR llamaba la atención sobre el hecho de que la Banca estatal había transferido (subsidiado) a las cooperativas con la suma de 7,600 (siete mil seiscientos) millones de colones.

La organización cooperativa lo ve como una “redistribución solidaria de las utilidades de la banca”. El tema es que sumas similares o equivalentes se giran año tras año. ¿Dónde están?

No dudo que me contestarán que tales fondos están “democratizando el crédito”, “democratizando la propiedad”, “redistribuyendo solidaridad” y unos cuantos eufemismos más. ¿Desaparecidos? ¿Redistribuidos? ¿Por quién?

Con que facilidad unos encuentran organización cooperativa, crédito y negocio (¡autogestionario!) y cuánta dificultad tienen otros para salir adelante. Es de suponer que algunos tendrán problemas para traspasar negocios, patentes, uso de suelo, estudio de impacto ambiental en tanto que otros … crédito y abundancia.

¿Con cuántos miles de millones de colones se ha estado subsidiando la gestión cooperativa? No hay pago de renta y hay subsidio. ¡Claro que se puede usar la organización para fomentar diputaciones … las cuales, luego, no tendrán interés en investigar el uso de fondos … ni cuestionar las transferencias … ni nada de lo que sucede.

Don Alberto Cañas ha estado discrepando con don Fernando Díez acerca de cómo incorporar el vocablo con que se conoce en los países nórdicos el témpano de hielo (que si iceberg, que aiceberg, que si …). Se dice que un “iceberg” solo muestra por encima del mar una treceava parte de su tamaño (o sea, que hay doce partes que no se ven: la mayor parte del volumen, por mucho). Estoy seguro que este asunto del subsidio al cooperativismo es como un “iceberg”: lo que ha aparecido es menos de 1/13 del volumen del asunto.

Recuerdo que en la Comisión del Paquete Tributario los dirigentes de este movimiento pactaron echarle los impuestos a los demás. El paquete contenía unas “reformitas” que algunos dirigentes querían (y no tenían nada que ver con el paquete …).

miércoles 6 de mayo de 2009

EL DISCURSO DEL PRESIDENTE

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Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Seguí con atención los sucesos del primero de mayo pasado en la Asamblea Legislativa.

Debo reconocer que el discurso y mensaje del Presidente de la República, don Oscar Arias, estuvo bueno. Bueno porque resultó acorde con las previsiones constitucionales. Era un informe y mensaje a la Nación a través de sus representantes. Asimismo, redactado en las formas a que nos tiene acostumbrados el actual Presidente: una metáfora que va informando y proponiendo.

Además, constitucionalmente correcto porque fue hecho con respeto y con las formas adecuadas: corto, al grano y sus asesores no incurrieron en el mal gusto y violación constitucional en que incurrieron los de los anteriores.

Hay que recordar que durante el mensaje de los anteriores Presidentes, sus asesores tomaban la transmisión maestra originada en la Asamblea y la contaminaban al gusto de la Casa Presidencial. Con ello desnaturalizaban la actividad, hacían demagogia y proselitismo y convertían el mensaje en un documental. Un monumental abuso y una absoluta falta de respeto a la Asamblea Legislativa.

Hay que tomar cuenta de que se trata de un sometimiento republicano a la indagación pública y no un acto de promoción presidencial. Es una actividad constitucional que en otras partes del mundo constituye el informe del estado de la Nación. Por ende, el Parlamento se erige como el poder prevaleciente para analizar, indagar, sopesar y rendir cuentas.

Quizás no todos tengamos el mismo punto de vista, pero es menester reconocer que el Presidente Arias no abusó del tiempo para imponer el suyo, hizo gala de una figura retórica elegante y fue generoso con el público, además de –reitero—respetuoso del marco constitucional.

Me extrañó, eso sí, el exceso del Presidente de la Asamblea Legislativa. Su entrega total e incondicional al discurso presidencial no me pareció apropiada, no creo que sea oportuna y no me parece pertinente. Asimismo, no estimo que el mensaje presidencial requiera de muletas ni vientos que inflen sus velas.

Lo correcto es que se abra un debate legislativo, serio y amplio, y no que el Presidente de la Asamblea aproveche la ocasión para glosar lo que no necesita glosa.

¿Qué pasaría si el Presidente del Legislativo fuera de otro signo, enemigo o adversario político del Presidente de la República? ¿Verdad que sería inapropiado, grotesco e inoportuno que se rajara a llevarle la contra y a comentar con sorna su contenido? Pues bien, considero que si no es sabio contestarlo para apuntalar un lado, tampoco lo es para empujar en el otro sentido.

Queda dicho.

miércoles 29 de abril de 2009

EL PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA

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Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

El Presidente de la Asamblea Legislativa tiene funciones muy importantes. La Asamblea, luego del pueblo, tiene prelación como Poder de la República.

Me gusta el recurso de comparar a la Asamblea con la Junta Directiva (el Pueblo es la Asamblea de Accionistas) y al Presidente de la República con Gerente. Obviamente, las normas generales son dictadas por la Junta y el Gerente debe realizar su función de conformidad con ellas (por supuesto que no es al revés).

Por tal razón resulta tan chocante y con roces de inconstitucionalidad la intromisión del Ejecutivo en la elección del Presidente del Legislativo. Tras el fracaso del Ejecutivo con sus Vicepresidentes (ambos renunciaron) y tras fallar en el intento de hacer creer a la gente que podía prescindirse de las previsiones y preceptos constitucionales al respecto, se ha tenido que reconocer que en las ausencias temporales del Presidente de la República, habrá de ser sustituido por el Presidente de la Asamblea Legislativa.

Tal disposición, contenida en el segundo párrafo del artículo 135 de la Constitución Política, es muy clara al indicar que “Cuando ninguno de los Vicepresidentes pueda llenar las faltas temporales o definitivas del Presidente, ocupará el cargo el Presidente de la Asamblea Legislativa.”

Ello podría hacer pensar que Casa Presidencial tiene el derecho de influir en la elección (por aquello de que en ella se define el sustituto del titular), sin embargo, lo cierto es que históricamente la situación no sería nueva, pues antes de la actual Constitución era el Congreso quien definía quiénes eran los designados (sustitutos) a la Presidencia de la República.

En todo caso, la ausencia de Vicepresidentes es una situación, defecto o efecto de la praxis del actual Presidente (impulsos políticos, confusión de Vicepresidentes con Ministerios o culpa in eligendo) y lo apropiado sería que Casa Presidencial se conforme con la decisión legislativa.

A final de cuentas no parece muy republicano tanta intromisión. Al cabo de los cabildeos sale lastimada la figura del designado, quien parece más bien impuesto desde Zapote que originado en la preferencia, gusto o decisión de sus pares. La terminación de las faenas retrata una Casa Presidencial más bien contaminando (por vías ajenas a la Constitución: convocatoria, proyectos) la elección diputadil.

Asimismo, entonces parecen proyectarse dos cuestiones más: la falta de independencia y caracterización de los diputados y el exceso de celo de Casa Presidencial. Ello da para mucho más …

"(...) Artículo 135.- Habrá dos Vicepresidentes de la República, quienes reemplazarán en su ausencia absoluta al Presidente, por el orden de su nominación. En sus ausencias temporales, el Presidente podrá llamar a cualquiera de los Vicepresidentes para que lo sustituya.
Cuando ninguno de los Vicepresidentes pueda llenar las faltas temporales o definitivas del Presidente, ocupará el cargo el Presidente de la Asamblea Legislativa. (...)"

miércoles 22 de abril de 2009

“¿A QUIÉN LE TENGO QUE PAGAR?...”

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Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

En la declaración de Walter Reiche (Valter Reije) en el juicio por el tema del préstamo finlandés y la CCSS, apareció esta expresión. Confiesa Reiche que, desesperado ante el temor de que se perdiera el proyecto, le dijo a Eliseo Vargas “¿a quién le tengo que pagar?”.

No he podido alejar esta expresión de mis pensamientos. ¿Cuántas veces un empresario, un comerciante o un ciudadano han pensado o expresado lo mismo?

¿A quién le tengo que pagar para que salga un permiso? ¿A quién le tengo que pagar para poder terminar una construcción? ¿A quién le tengo que pagar para que mi actividad pueda seguir adelante? ¿A quién le tengo que pagar para poder terminar una inscripción? ¿A quién le tengo que pagar para poder producir? ¿ A quién le tengo que pagar para poder vender? ¿A quién le tengo que pagar para poder trabajar? ¿A quién le tengo que pagar para poder enseñar? ¿A quién le tengo que pagar para poder pasar? ¿A quién le tengo que pagar para poder …?

La maraña legal que atosiga a nuestra sociedad es el caldo de cultivo de la corrupción. De nada sirve que exista una la Ley de Protección al Ciudadano del Exceso de Requisitos y Trámites Administrativos (Ley No. 8220 de 9 de marzo de 2002), lo cierto es que la mayor parte de la gente está a la buena de Dios en este asunto.

Y aunque hay algunas administraciones públicas cuya especialidad es inscribir o finiquitar los trámites (vg. el Registro Nacional), lo cierto es que hay otras cuya especialidad pareciera ser que el ciudadano no haga nada, absolutamente nada.

El peso o tamaño del Estado costarricense (Administración central y descentralizada) es económicamente importante y determinante. Ha realizado y realiza algunas actividades de manera monopolística. De tal forma, muchas veces y en bastantes campos, la única manera de hacer cosas o actividad económica es pasando (tramitología) por las oficinas públicas: ventas, compras, servicios, permisos, autorizaciones, inscripciones, más permisos, constataciones, certificaciones, más permisos, contrataciones, registros, licencias, documentación y más permisos).

Obviamente, cuando nuestras actividades dependen de un permiso o de la decisión de un funcionario público, el tiempo desespera. A veces los inversionistas apuran, en otras ocasiones los intereses se suman hasta ahogar a la gente, en otros casos sencillamente la oportunidad se pierde. ¿A quién le tengo que pagar?

Algunas áreas (ambiente) no tienen silencio positivo (sencillamente, como dice la gente, habrá que esperar a que el santo baje el dedo). En ciertas oficinas hay escasez (“Vea –dice el funcionario-, su expediente está de número 60 bajo esta pila de asuntos que están antes”, o “Ni siquiera tenemos carro para ir a hacer la inspección”, o “En esta oficina no tenemos ni viáticos para ir a hacer la diligencia”).

¿A quién le tengo que pagar?

miércoles 15 de abril de 2009

POBRE PUEBLO …

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

En la llamada “comisión del ICE”, constituida durante el período constitucional anterior (2002-2006) llamé la atención sobre el hecho de que los hasta entonces casi 10 millones de dólares -que Alcatel había pagado a directores y políticos con ocasión de una contratación del ICE- en realidad los estaba pagando el pueblo, el usuario del monopolio.

El entonces Presidente Ejecutivo del monopolio fue reactivo y porfiado, aseguró que eso no era así, que lo había pagado Alcatel. ¡Que mollera más dura y que actitud más difícil! Esa no es manera de defender al pueblo.

Acabo de oír la declaración de Walter Reiche en el juicio por el préstamo finlandés y la CCSS. Me duele pensar cómo se tramitó el asunto en la Asamblea, tiempo récord. Un solo legislador (Otto Guevara, libertario) se abstuvo de aprobarlo. Imagino la presión y los argumentos para sacar adelante la cosa: siempre tildan a quien se opone de antipatriótico, filibustero y negativo. No es de extrañar que quienes aprobaron el préstamo finlandés fueron los mismos que “investigaron” el préstamo español (también CCSS) y concluyeran que no había nada anómalo.

Si alguno propone investigar, indagar o buscar otras opciones, terminarán colgándole etiquetas: enemigo del pueblo, contrario a las conquistas sociales, saboteador de la medicina popular y otras iguales.

Recuerdo cómo me introduje al Hospital San Juan de Dios un domingo por la noche. Dos médicos me esperaban para explicarme y demostrarme cómo se había dado la “sobredósis de equipo”. Me indignó constatar la mala calidad del equipo, la mala administración de los préstamos citados (español y finlandés) y cómo nuevas gerencias y alta administración de la CCSS hizo de lado la opinión de los médicos que estaban a cargo de las responsabilidades. De paso se percata uno de que hay una pésima administración de necesidades (exceso de equipo pero falta de quirófanos, equipo dónde no se necesita, más equipo del mismo, falta de atención a los requerimientos). El caso de una cámara bariática que ha sido usada como depósitos de trapos de piso es ejemplo de estos asuntos.

Pero el caso es que había plata de por medio, hubo carreras diputadiles, hay jerarcas dispuestos a tapar todo y, además, hay otros diputados dispuestos a investigar y concluir que no ha pasado nada.

Al final, el pueblo siempre paga. Paga las mordidas, paga las comisiones, paga los sueldos de quienes le sirven mal, paga la estulticia del monopolio, paga las investigaciones que no llevan a nada, paga el sobreprecio que conlleva una contratación con comisiones …

¿Cuántas veces habrá que repetir estas cosas para que tomemos conciencia? De mi parte, prometo hacerlo las veces que resulte necesario. No hay que olvidar. Si no hay recuerdo, pronto se repetirán los negocios y las comisiones.

Abel Pacheco me insultó públicamente y con abuso de la cadena estatal porque no lo dejé hacer su capricho. Cuando recuerdo que se logró parar el paquetón fiscal siento que valió la pena soportar los insultos de Pacheco. Cuando recuerdo que él estuvo en la Asamblea que votó el préstamo finlandés, siento que sus palabras no me ofenden. Cuando recuerdo que él estuvo entre quienes investigaron el préstamo español, siento que sus insultos no me llegan …

miércoles 8 de abril de 2009

JUAN SANTAMARIA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Héroe Nacional, Juan Santamaría simboliza la lucha contra el invasor y la defensa del suelo patrio. Ofrendó su vida en una acción muy distinguida.

También ha sido ejemplo de valor y humildad. De origen sencillo y pobre, nuestra tradición lo pone en la vía de un simple tambor (del ejército nacional) que se convierte en el héroe nacional.

Algunos han querido negar su existencia, su gesta y el significado de la misma. Otros han querido negar detalles y trascendencia de la acción.

En su momento se abrió un proceso ad perpetuam rei memoria en el cual quedaron testimonios y datos suficientes al respecto.

La figura del joven héroe portando la tea es casi parte de la mitología patria. Cada cual lo imaginará según quiera, pues los monumentos son también símbolos y no copia de la realidad. En alguno, al parecer, el modelo fue un haitiano con un uniforme francés. En otro parece más bien un peón con su chonete.

El fuego ha sido símbolo de muchas cosas: conocimiento, luz, calor, vida, pasión y corazón. En el caso, a pesar de que el fuego se usó como arma, como instrumento de destrucción, resulta no obstante hermoso pensar el joven héroe alumbrando con su tea, guiando a una Patria entera, abriendo camino en la oscuridad.

Se ha documentado que, en la hora de la decisión, su única preocupación fue su madre. Otra hermosa página para la historia nacional, para los símbolos patrios y para la guía que se busca de un héroe. Amor y responsabilidad, todo ello representado en la humilde mujer que lo trajo a la vida.

Algunos de los hechos de la Campaña Nacional y su contexto no terminan de digerirse aún. Las luchas políticas que se originaron a partir de entonces, el tema de los empréstitos y, asimismo, los intereses en la vía del Tránsito.

Sin embargo, es notorio que tal experiencia ha dado a Costa Rica un sentido de Nación, ha sido una impronta en la vida nacional, ha dado conciencia de existencia y ha formado o madurado algunos valores y sentimientos nacionales. Quizás no todos los actores y circunstancias han trascendido en la dimensión adecuada, por responsabilidad propia o ajena.

Pero la gesta de Juan Santamaría es esencia de lo más importante de toda la Campaña Nacional, símbolo de los valores más apreciados (valor, humildad y amor a la madre) y un acto que no debemos olvidar, como tampoco a la persona que lo realizó.

El próximo sábado es 11 de abril, día del Héroe Nacional Juan Santamaría.