Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi
La palabra “mediático” está calificada como adjetivo, atinente a los medios de comunicación. Algunos tienen manía por el término, abusan de expresiones como “fraude mediático” o “sesgo mediático”.
Quizás su uso (y abuso) no resulte en expresiones precisas y correctas. Ha quedado simpático para barricadas, tarimas fracasadas y para algunos gamberros que agreden a la prensa.

Había antecedentes claros. El propio Presidente de la República había azuzado a empresarios y personajes contra el diputado Mario Quirós, por su negativa a plegarse a los caprichos que resultaban en inadecuado manejo legislativo.
Era una crónica muy anunciada.

Luego se montó el acto para el poder mediático. Se amenazó al diputado Quirós Lara con que debía alinearse o le echarían encima a la prensa. ¡Y se la echaron!El poder mediático no preguntó por qué insistían en trámites apurados si ya habían fracasado ante la Sala Constitucional, no preguntó qué compromisos había para no volver a fracasar en la consulta que se daría, no preguntó si había garantías de cumplimiento de lo resuelto por la Sala, no preguntó por qué se había presentado una moción si no se contaba con los 38 votos mínimos para que prosperara, no preguntó cómo se había hecho con el trámite legislativo para gestionar la votación de la moción. El poder mediático prefirió atender el espectáculo.
Y aún siguen las réplicas del mismo. El diputado Quirós fue examinado y hasta se le preguntó si había pedido permiso a Otto Guevara. Al día siguiente se difundía información sobre broncas derivadas del mismo asunto.
¿Presión mediática? ¿Abuso mediático? ¿Falta de calidad mediática? Es que se trataba de una maniobra demasiado chusca como para que nuestro poder mediático cayera tan fácil.
No se trata de un complot mediático, ni sesgo mediático ni fraude mediático. Es falta de estudio e información acerca de cómo funciona la Asamblea. Es falta conocimiento acerca de la importancia de las consultas de constitucionalidad y acerca de la impericia del oficialismo en las relaciones parlamentarias. Más fácil seguir el guión del ministro y el jefe de fracción el PLN que cuestionarlos sobre su inoportuno modo de actuar.
No se trata de un complot mediático, ni sesgo mediático ni fraude mediático. Es falta de estudio e información acerca de cómo funciona la Asamblea. Es falta conocimiento acerca de la importancia de las consultas de constitucionalidad y acerca de la impericia del oficialismo en las relaciones parlamentarias. Más fácil seguir el guión del ministro y el jefe de fracción el PLN que cuestionarlos sobre su inoportuno modo de actuar.