miércoles, 15 de abril de 2009

POBRE PUEBLO …

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

En la llamada “comisión del ICE”, constituida durante el período constitucional anterior (2002-2006) llamé la atención sobre el hecho de que los hasta entonces casi 10 millones de dólares -que Alcatel había pagado a directores y políticos con ocasión de una contratación del ICE- en realidad los estaba pagando el pueblo, el usuario del monopolio.

El entonces Presidente Ejecutivo del monopolio fue reactivo y porfiado, aseguró que eso no era así, que lo había pagado Alcatel. ¡Que mollera más dura y que actitud más difícil! Esa no es manera de defender al pueblo.

Acabo de oír la declaración de Walter Reiche en el juicio por el préstamo finlandés y la CCSS. Me duele pensar cómo se tramitó el asunto en la Asamblea, tiempo récord. Un solo legislador (Otto Guevara, libertario) se abstuvo de aprobarlo. Imagino la presión y los argumentos para sacar adelante la cosa: siempre tildan a quien se opone de antipatriótico, filibustero y negativo. No es de extrañar que quienes aprobaron el préstamo finlandés fueron los mismos que “investigaron” el préstamo español (también CCSS) y concluyeran que no había nada anómalo.

Si alguno propone investigar, indagar o buscar otras opciones, terminarán colgándole etiquetas: enemigo del pueblo, contrario a las conquistas sociales, saboteador de la medicina popular y otras iguales.

Recuerdo cómo me introduje al Hospital San Juan de Dios un domingo por la noche. Dos médicos me esperaban para explicarme y demostrarme cómo se había dado la “sobredósis de equipo”. Me indignó constatar la mala calidad del equipo, la mala administración de los préstamos citados (español y finlandés) y cómo nuevas gerencias y alta administración de la CCSS hizo de lado la opinión de los médicos que estaban a cargo de las responsabilidades. De paso se percata uno de que hay una pésima administración de necesidades (exceso de equipo pero falta de quirófanos, equipo dónde no se necesita, más equipo del mismo, falta de atención a los requerimientos). El caso de una cámara bariática que ha sido usada como depósitos de trapos de piso es ejemplo de estos asuntos.

Pero el caso es que había plata de por medio, hubo carreras diputadiles, hay jerarcas dispuestos a tapar todo y, además, hay otros diputados dispuestos a investigar y concluir que no ha pasado nada.

Al final, el pueblo siempre paga. Paga las mordidas, paga las comisiones, paga los sueldos de quienes le sirven mal, paga la estulticia del monopolio, paga las investigaciones que no llevan a nada, paga el sobreprecio que conlleva una contratación con comisiones …

¿Cuántas veces habrá que repetir estas cosas para que tomemos conciencia? De mi parte, prometo hacerlo las veces que resulte necesario. No hay que olvidar. Si no hay recuerdo, pronto se repetirán los negocios y las comisiones.

Abel Pacheco me insultó públicamente y con abuso de la cadena estatal porque no lo dejé hacer su capricho. Cuando recuerdo que se logró parar el paquetón fiscal siento que valió la pena soportar los insultos de Pacheco. Cuando recuerdo que él estuvo en la Asamblea que votó el préstamo finlandés, siento que sus palabras no me ofenden. Cuando recuerdo que él estuvo entre quienes investigaron el préstamo español, siento que sus insultos no me llegan …

miércoles, 8 de abril de 2009

JUAN SANTAMARIA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Héroe Nacional, Juan Santamaría simboliza la lucha contra el invasor y la defensa del suelo patrio. Ofrendó su vida en una acción muy distinguida.

También ha sido ejemplo de valor y humildad. De origen sencillo y pobre, nuestra tradición lo pone en la vía de un simple tambor (del ejército nacional) que se convierte en el héroe nacional.

Algunos han querido negar su existencia, su gesta y el significado de la misma. Otros han querido negar detalles y trascendencia de la acción.

En su momento se abrió un proceso ad perpetuam rei memoria en el cual quedaron testimonios y datos suficientes al respecto.

La figura del joven héroe portando la tea es casi parte de la mitología patria. Cada cual lo imaginará según quiera, pues los monumentos son también símbolos y no copia de la realidad. En alguno, al parecer, el modelo fue un haitiano con un uniforme francés. En otro parece más bien un peón con su chonete.

El fuego ha sido símbolo de muchas cosas: conocimiento, luz, calor, vida, pasión y corazón. En el caso, a pesar de que el fuego se usó como arma, como instrumento de destrucción, resulta no obstante hermoso pensar el joven héroe alumbrando con su tea, guiando a una Patria entera, abriendo camino en la oscuridad.

Se ha documentado que, en la hora de la decisión, su única preocupación fue su madre. Otra hermosa página para la historia nacional, para los símbolos patrios y para la guía que se busca de un héroe. Amor y responsabilidad, todo ello representado en la humilde mujer que lo trajo a la vida.

Algunos de los hechos de la Campaña Nacional y su contexto no terminan de digerirse aún. Las luchas políticas que se originaron a partir de entonces, el tema de los empréstitos y, asimismo, los intereses en la vía del Tránsito.

Sin embargo, es notorio que tal experiencia ha dado a Costa Rica un sentido de Nación, ha sido una impronta en la vida nacional, ha dado conciencia de existencia y ha formado o madurado algunos valores y sentimientos nacionales. Quizás no todos los actores y circunstancias han trascendido en la dimensión adecuada, por responsabilidad propia o ajena.

Pero la gesta de Juan Santamaría es esencia de lo más importante de toda la Campaña Nacional, símbolo de los valores más apreciados (valor, humildad y amor a la madre) y un acto que no debemos olvidar, como tampoco a la persona que lo realizó.

El próximo sábado es 11 de abril, día del Héroe Nacional Juan Santamaría.

miércoles, 1 de abril de 2009

¡DESPERTÉMONOS!

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

En la madrugada del pasado jueves 26 de marzo un grupo de “pistoleros” asaltó el edificio de la Fiscalía de Golfito y se alzó con 320 kilogramos de cocaína. Esa droga se hallaba en la Fiscalía por una captura de droga y lancha que se había tenido lugar del domingo pasado (22 de marzo).

De nada sirvió la vigilancia externa e interna que había en el edificio. Los vigilantes fueron reducidos e inmovilizados. Ahora surgen mil preguntas relativas a los deberes de la Fiscalía, la falta de asistencia para vigilar la droga, la supuesta facilidad con que entraron y encontraron y sobre la posibilidad de un gato casero.

Sin embargo, lo principal es tomar conciencia de cómo se encuentra en nuestro país el asunto: hay tráfico internacional y tráfico local, hay redes que se juntan y una gran actividad al respecto. En algunos barrios se destacan el “par de tennis” guindando del tendido eléctrico. Se dice que ello alerta sobre la presencia de traficantes, territorios y luchas por supremacía. Ello no es sino el menudeo de la actividad. Cuando circulamos por algunos barrios de San José en la noche (por el antiguo Cine Líbano, un par de cuadras al sur del Parque Central, en los bajos de la antigua Peni, por poner unos muy pocos ejemplos) es común observar los destellos, los consumidores que se tapan con la camiseta, la capucha o la “sueta” para encender su pipeta y su piedra.

En algunos países cercanos la cuestión es mucho más seria. En algunas partes de México se libra una verdadera guerra. Hace poco la noticia daba cuenta de manifestantes que protestaban por la intervención del ejército en la lucha. Al ser interrogados manifestaron que no tenían experiencia en tal intervención, que sencillamente las habían pagado para protestar. El recuento en toda el área es para espantarse.

Por eso, para efectos de tomar conciencia, no importa si se trata de gato casero, de un comando extranjero o de otra cosa: la verdad pura y simple es que de nada sirvió la captura y que ha sido una gran falta de respeto a los órganos jurisdiccionales y a las autoridades del país.

Por eso surge la pregunta de ¿quién manda en nuestro país? Y por supuesto que también aparecen las interrogantes acerca de la seguridad general, porque si eso pasó en una dependencia pública, dedicada al tema de la justicia penal, supuestamente resguardada por autoridades públicas ¿cómo nos puede ir a los demás?

Así que … ¡a pellizcarse y despertarse! No se trata de entrar en histerias ni cacerías de brujas, simplemente de tomar conciencia de cómo están las cosas.

No importa si la banda que asaltó la Fiscalía era de extranjeros o nacionales, con gato casero o no, ni cómo consiguió la información. El hecho real es que les resultó fácil y lo pudieron hacer.

miércoles, 25 de marzo de 2009

“ …EMPLEADOS DE TERCER NIVEL DE LA CONTRALORÍA…”

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Algunas veces doña prudencia me dice “machete estate en tu vaina”, pero ésta no la puedo dejar pasar.

Recuerdo que cuando capturaron a Bambam (ligado a los robacarros), él se lamentaba de que lo hubiese pescado la policía municipal. ¡Sí, así como suena!

Quien sabe quién quería que lo pescara (INTERPOL, OIJ, FBI o váyase a saber).

Ahora, nada menos que el Presidente de la Asamblea Legislativa, el primer poder de la República, en sus argumentos para cambiar la Constitución Política, introduce la queja-argumento de que al Ministro de la Presidencia “se le quiere someter a juicio por parte de unos empleados de tercer nivel de la Contraloría General de la República…” Y, entonces, que eso es síntoma de que “que algo anda mal en el sistema jurídico costarricense”.

Así fue dicho en reciente actividad que para celebrar (supuestamente) los 60 años de la actual Constitución, daba espacio a quienes propugnan por una nueva Constitución.

La cita se presta para muchas cuestiones. Puede uno hacer un análisis psicológico, sociológico y una lista más de temas.

El contexto, supongo, es la cacareada doctrina de la gobernabilidad y los supuestos obstáculos que nuestro Derecho Constitucional planta a tan encomiable propósito.

Recordemos que de conformidad con la misma Constitución (artículo 11): “Los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad. Están obligados a cumplir los deberes que la ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella. Deben prestar juramento de observar y cumplir esta Constitución y las leyes. La acción para exigirles la responsabilidad penal por sus actos es pública.”

Asimismo, que la Contraloría General de la República es un órgano auxiliar de la Asamblea Legislativa y está para vigilar la Hacienda Pública (artículo 183).

Hemos de sumar a la citas el concepto actual (Constitucional) de gobierno, el cual de conformidad con el artículo 9 lo ejercen el Pueblo y los tradicionales tres poderes (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), que entre sus características tiene la de “responsabilidad”.

Entonces me pregunto: ¿No quieren que se vigile la Hacienda Pública? ¿No quieren que la acción para exigir responsabilidad sea pública? ¿No quieren que el Pueblo forme parte del gobierno? ¿O será que no entienden que el Poder Ejecutivo es apenas una parte del Gobierno?

Negarse a cualquier punto de estos es negar el Estado de Derecho. ¿Cómo será la Constitución que quieren?

miércoles, 18 de marzo de 2009

COSTA RICA: ¿TIERRA DE MISIÓN?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Muchas sociedades caen por no percatarse de que su propia construcción es una labor permanente. Dicho de otro modo, nunca hay que dormirse en los laureles. Los principios, los valores o las virtudes no tienen vida independiente de las personas. Las sociedades se renuevan todos los días y deben irse haciendo permanentemente. Cuando la gente cree que ha alcanzado metas importantes, corre el riesgo de perderlo todo por no percatarse de un asunto elemental: todos los días nacen nuevas criaturas, todos los días mueren personas sabias y entendidas. Entre el conocimiento que se pierde y la instrucción que no alcanza, hay grave riesgo de perder lo que se ha obtenido.

Así pues, los costarricenses tenemos la mala costumbre de llenarnos de orgullo con metas obtenidas y desarrollo logrado, sin percatarnos que tan importante como llegar es lograr mantenerse, seguir avanzando y hacerlo integralmente.

En las pasadas vacaciones de fin de año, en Guanacaste, me sorprendió muchísimo encontrarme a un sacerdote mexicano haciendo misión en nuestras tierras. ¡Así como suena: haciendo misión en Costa Rica! Lo conocimos oficiando la misa del Domingo 28 de diciembre en San Miguel: entusiasmo, buen verbo y mensaje directo.

No tenemos sacerdotes suficientes para atender a nuestros fieles, por ello un sacerdote mexicano, el presbítero Silviano Serralde, apareció en las calientes tierras de San Francisco Coyote para oficiar misas, construir templos, levantar obras parroquiales, catequizar, presidir la celebración de sacramentos e impulsar el rezo del Rosario.

Me sorprendió percatarme de que un pueblo supuestamente católico no produce suficientes sacerdotes para sus necesidades. Me sorprendió enterarme de que somos tierra de misión. Me sorprendió la labor del padre Silviano Serralde y sus acompañantes: lucen muy perseverante, laboriosos, ilusionados y llenos de fe.

Resulta que don Miguel Cortés organiza todos los años unas fiestas en San Miguel. Pretende que se inicien con una buena celebración litúrgica y algunos nos sumamos al esfuerzo suyo y de sus vecinos. Organizamos un coro con tía Ceci, tío Toño, Mayela, Lilly, Agustín, mi hermano Humberto (saxofón), Rocío, Metillos, mi hijo Fabris y otros excursionistas más, que gozamos la hospitalidad de Tío Miguel (Corrales). Alguna vez el sacerdote no pudo llegar (desde Carmona), por dolencia: tuvimos que improvisar … Pero esta vez fue algo especial, vino el obispo de San Carlos (antiguo párroco), excompañeros de seminario de Miguel Cortés, varios sacerdotes amigos y el misionero padre Silviano. ¡Cómo cambió todo! Al finalizar la celebración hubo reto de cantantes: el obispo Oswaldo Brenes y el mexicano Silviano Serralde entonaron Luna Liberiana y El Rey (y el Coro, Humberto y yo improvisando y acompañando). Nueva energía y más posibilidades … inolvidable.

De previo a la misa de Año Nuevo, encontramos al padre Serralde rezando el Rosario en la Ermita de Pueblo Nuevo con algunos vecinos (tuve que picar a Humberto para que los acompañáramos con un canto a la Virgen). Ya vimos que la misión va dando frutos.

¡Que Dios le ayude al padre Silviano y sus acompañantes de misión! Que puedan terminar las obras para que se erija la parroquia, que los vecinos sean generosos en su tiempo y esfuerzo. Que nos llene de entusiasmo para que los costarricenses nos constituyamos en misioneros y no sigamos siendo tierra de misión.

miércoles, 11 de marzo de 2009

CRISIS: ¿OPORTUNIDAD PARA QUIEN?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Cuando se estudian las crisis económicas, queda claro que las acciones gubernamentales pueden agravarlas, evadirlas, postergarlas, incubarlas, paliarlas o ayudar a salir de ellas.

El análisis serio de lo que se ha hecho cuando aparece una crisis, evidencia cuán mal pueden resultar algunas acciones gubernamentales.

Por otra parte, es elemental entender que si quienes proponen las acciones públicas no saben cuáles son las causas de las crisis, entonces fácilmente propondrán acciones inconsistentes o incoherentes.

Algunos han atribuido la crisis actual a fantasmas inexistentes. Otros aprovechan para despotricar contra gobiernos, políticos o ideas. Muchos andan perdidos. Por ahí, algunos han dicho que es el fin del capitalismo, otros se han peleado con lo que llaman “neoliberalismo”, unos dicen que la culpable es la globalización y no faltan quienes la han tomado contra la economía de mercado.

Ciertamente, la crisis actual se inició en una parte del sistema financiero de los Estados Unidos. De allí se extendió a prácticamente toda la economía y todo el mundo. ¿Cuáles consecuencias se pueden extraer de ello? Las elementales: la importancia del sistema financiero en la economía y la importancia de los Estados Unidos en el mundo.

¿Fue una crisis originada en la libertad de mercado y en la esencia del capitalismo? Pues no. El sistema financiero de los E.U.A. estaba y está regulado, muy regulado (reglas y supervisión). Incluso, más bien es evidente que oficialmente había un estímulo a los créditos hipotecarios para vivienda (hay que recordar el tema de los créditos “ninja”: No income, No Job or Assets), créditos que contribuyeron a formar la burbuja que para muchos ha sido el detonante de esta crisis.

¿Globalización? Sí y no. La integración mundial fomenta la comunicabilidad y la interdependencia. Es posible que el crecimiento económico derivado de la integración económica se vea muy afectado por la crisis. Pero sin tal comunicabilidad o globalización no se había dado tal crecimiento económico.

Si se emprenden acciones de gran importancia y peso para enfrentar la crisis y se deducen de un mal análisis (diagnóstico), es muy posible que los resultados sean perjudiciales (apagar un incendio con gasolina).

Otra grave posibilidad es la de que se tomen acciones pública pero para que sea el gobierno quien intente capear el temporal. O sea, pensando en la suerte del equipo o partido del gobierno y no en la sociedad.

Así, por ejemplo, podría endeudarse el Estado, aumentarse el gasto público, iniciarse la construcción de algunas obras y dejar para quien venga atrás no solo el oneroso pago de la deuda y el creciente gasto público, sino la ingrata tarea de tomar las correcciones del rumbo administrativo y las medidas para enfrentar la crisis.
O sea, que según la bondad y corrección del diagnóstico y las medidas tomadas, algunas acciones podrían ser un escudo para el equipo de gobierno … no para el pueblo.

miércoles, 4 de marzo de 2009

COOPEGUARO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Con ese nombre bautizó la gente el “affaire” del grupo de dirigentes y políticos relacionados con una cantina y una cooperativa autogestionaria.

Quizás el caso despertó mucho interés por la relación: un grupo de dirigentes (incluyendo diputados y ex) del PLN con una cantina en cooperativa autogestionaria.

Sin embargo, no parece ser el caso más grande ni el de contenido más interesante.

Por ley hay que pasar al cooperativismo un porcentaje (10%) de la ganancia de los bancos estatales. Hace como un año, don Carlos Fernández, Gerente entonces del BCR llamaba la atención sobre el hecho de que la Banca estatal había transferido (subsidiado) a las cooperativas con la suma de 7,600 (siete mil seiscientos) millones de colones.

La organización cooperativa lo ve como una “redistribución solidaria de las utilidades de la banca”. El tema es que sumas similares o equivalentes se giran año tras año. ¿Dónde están?

No dudo que me contestarán que tales fondos están “democratizando el crédito”, “democratizando la propiedad”, “redistribuyendo solidaridad” y unos cuantos eufemismos más. ¿Desaparecidos? ¿Redistribuidos? ¿Por quién?

Con que facilidad unos encuentran organización cooperativa, crédito y negocio (¡autogestionario!) y cuánta dificultad tienen otros para salir adelante. Es de suponer que algunos tendrán problemas para traspasar negocios, patentes, uso de suelo, estudio de impacto ambiental en tanto que otros … crédito y abundancia.

¿Con cuántos miles de millones de colones se ha estado subsidiando la gestión cooperativa? No hay pago de renta y hay subsidio. ¡Claro que se puede usar la organización para fomentar diputaciones … las cuales, luego, no tendrán interés en investigar el uso de fondos … ni cuestionar las transferencias … ni nada de lo que sucede.

Don Alberto Cañas ha estado discrepando con don Fernando Díez acerca de cómo incorporar el vocablo con que se conoce en los países nórdicos el témpano de hielo (que si iceberg, que aiceberg, que si …). Se dice que un “iceberg” solo muestra por encima del mar una treceava parte de su tamaño (o sea, que hay doce partes que no se ven: la mayor parte del volumen, por mucho). Estoy seguro que este asunto del subsidio al cooperativismo es como un “iceberg”: lo que ha aparecido es menos de 1/13 del volumen del asunto.

Recuerdo que en la Comisión del Paquete Tributario los dirigentes de este movimiento pactaron echarle los impuestos a los demás. El paquete contenía unas “reformitas” que algunos dirigentes querían (y no tenían nada que ver con el paquete …).

miércoles, 25 de febrero de 2009

MATRIMONIO, FAMILIA E HIJOS

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

¡Por supuesto que amo la libertad! Asimismo, es claro que pretendo que haya respeto por la libertad de expresión, por la libre exposición de los pensamientos y que cada cual pueda pensar con amplitud.

Sin embargo, algunas tendencias y concepciones actuales pretenden imponer modelos o verdades como si fueran únicas. Eso no está bien.

¿Cómo funciona el asunto? Fácil, se van filtrando expresiones y repitiendo afirmaciones hasta imponerlas.

Una de las más molestas es aquella que dice que hay que disfrutar la vida antes de casarse. Se refuerza con la afirmación de que los hijos son un ancla que impide el libre navegar. Hace poco, en una película, se expresaba que algo así como que “todavía no matrimonio e hijos, ¡amo la vida!”.

Esas afirmaciones van calando hondo en todo el mundo y van formando creencias muy difíciles de erradicar. Basta agregarle unas cuantas especias y quedan las nuevas verdades: “no soy feliz en mi matrimonio”, “mejor no casarse ni formalizar (muchos menos por la Iglesia), hasta estar seguro de que todo va a salir bien, de que nos vamos a llevar bien y de que vamos a ser felices”.

Por supuesto que la gente termina creyendo que el matrimonio es un amarre, que los hijos son un ancla y que la familia es una aburrición. Son las creencias que sembramos y abonamos con consistencia (porque lo decimos o porque callamos cuando lo oímos).

Me parece que, de tal modo, vamos camino a serios problemas morales, sociales y religiosos. No estamos promoviendo un compromiso entre las personas, olvidamos el amor y tenemos una grave confusión con el concepto de libertad.

Con tan errada doctrina estamos fomentando el temor al matrimonio, a formar familiar y a tener hijos. Los hijos, entonces, serán vistos como desgracias, la familia como cárcel y antigüedad y el matrimonio como cadenas.

Libertad es escogimiento, pero también y fundamentalmente es responsabilidad. Hay que responder por nuestras decisiones.

Cuando nos casamos, no deberíamos pensar en el gusto que nos vamos a dar sino en la felicidad que vamos a entregar. Cuando tenemos hijos no podemos verlos como hipotecas sino como posibilidades y crecimiento.

Si no entendemos qué es el amor, estamos fritos y condenados a ser desgraciados. No hay que confundirlo con enamoramiento.

Una familia con amor, unidad, responsabilidad y, además, con hijos, es mejor que cualquier fortuna. Estoy seguro de que familias así resultarán en mejores sociedades. Y, por supuesto, no es un tema de leyes y reglamentos.

Hijos, familia, matrimonio y amor son vida.

miércoles, 18 de febrero de 2009

MÁS SOBRE EL NEGOCIO DE LA POBREZA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Muchos amigos me han preguntado y sugerido temas y asuntos relacionados con la columna acerca de “El negocio de la pobreza” que fue publicada la semana pasada.

La verdad es que el asunto del almuerzo de la gente del Banhvi se presta para chistes y escándalo, pero reitero que hay que tomar la verdadera lección. Para algunos se trata de una cuestión de insensibilidad (discutir entre viandas carísimas y excepcionales respecto de uno de los temas capitales de la pobreza, la vivienda).

Sin embargo, reitero que mi opinión es que el asunto por enfrentar es cómo hemos transformado la lucha contra la pobreza en un negocio. No solo en un negocio para hacer dinero a costa del cometido público, no solo en un modus vivendi para algunos sino que llega a crearse una costra, un grotesco modo de ser en algunas partes.

¿Acaso hemos olvidado que con la leche en polvo de las famosas asignaciones familiares se “marcó” una cancha de fútbol?

¿Será que se nos olvidó que eran los propios dueños de fincas quienes promovían su invasión para que el ITCO (el progenitor del IDA) tuviera que comprar los inmuebles?

De seguro que muchos no saben o habrán olvidado que la creación del IMAS iba a ser por un período corto, apenas mientras se acababa con la pobreza extrema (ahora se le perpetuó).

Y … en vivienda ¿se nos ha olvidado que primero fue la Cooperativa de Casas Baratas, luego un sistema de crédito desde la CCSS, luego el INVU, después el IMAS daba casas, luego fue el sistema de vivienda, con el dichoso Banhvi y hemos repartido cientos de miles de bonos de vivienda? ¿Ya solucionamos el problema o hemos dado lugar a pingües negocios?

Con tristeza, hemos de reconocer el hecho de que se ha alentado una forma de ser. Así como en el pasado cercano el Fondo de Emergencias fue saqueado, también hace poco apareció la noticia de que quienes no necesitan acaparan las becas concebidas para otros. El hecho es que muchos van interpretando que es mejor pedir en lugar de agenciárselas uno mismo. ¿Es que se nos olvida que en algunos proyectos o “urbanizaciones” el vendedor proponía al eventual comprador obtener el bono de vivienda? ¿Es que no recordamos que algunos dirigentes salían con casa en los proyectos de vivienda social?

No sé si ya paró, pero recuerdo que en nuestro país había precaristas profesionales, invasores de tierras y grupos de presión organizados para invadir y conseguir. Se ha dicho que hubo que ser precavidos y empezar a destruir los ranchos de quienes obtenían “solución de vivienda”, porque parecían que allí se anidaban nuevos intereses. ¿Será que el sistema está prostituyendo la manera de ser de la gente? No quiero generalizar, pero algunas cosas que se expresan y pasan en los albergues resultado del terremoto de Cinchona dejan mucho que desear. Hay un evidente contraste entre los que quieren volver a sus trabajos y casas y entre algunos que dicen que “les tienen que resolver …”.

A veces es fácil observar la conexión entre la perpetuación de la pobreza y el clientelismo político. A veces pareciera que no se estimula ni incentiva que cada cual dé lo mejor de sí mismo. ¡Achará!

miércoles, 11 de febrero de 2009

EL NEGOCIO DE LA POBREZA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Se ha repetido y demostrado hasta la saciedad que el mejor remedio contra la pobreza es la creación de riqueza. Es evidente que las sociedades abiertas, libres y con buena economía generan más riqueza.

Sin embargo, hay muchas razones para no erradicar la pobreza. La principal de ellas es que la lucha contra la pobreza llega a ser un gran negocio.

Congresos, encuentros internacionales, seminarios, talleres, cátedras universitarias, instituciones autónomas, políticas y difusión, agencias de publicidad son apenas algunas de las actividades que pueden financiarse con pretexto de la pobreza.

Los subcapítulos son infinitos: vivienda, erradicación de tugurios, nutrición, salud, desintegración familiar, becas, ayudas y quién sabe cuántas vetas más pueden tener lugar en estas cruzadas.

El escenario se completa con el tema del clientelismo político. Hay que convencer a unos y a otros. A unos de que sus desgracias son causadas por los otros y a los otros de que es mejor una sociedad asistencialista que garantice el status quo.

¿Cuántos bonos de vivienda se han entregado en nuestro país? Pero el problema de vivienda no se acaba, más bien se agrava. ¡Ilusos quienes quieran acabarlo! Se acabarían las donaciones, los negocios de la vivienda, las contrataciones multitudinarias, la influencia política, el carnaval del acordeón, la hechura de imagen y los almuerzos.

Eso de que cada uno pueda salir de la pobreza con su propio esfuerzo es de mal gusto. Sin inauguración, sin fomento de las relaciones institucionales, sin agradecimiento al político, sin promoción de las líneas de crédito, sin consultorías para estudiar el asunto y … sin almuerzo.

Además, si cada quien resuelve su problema, no habría nada que agradecer a todos los que han hecho de la acción social del Estado una vocación. Sería como matar la gallina de los huevos de oro. Ya no habría qué ofrecer en las campañas, ya no habría qué poner en los programas de gobierno, ya no habría pretexto para quedarse con un bocado fiscal, se pueden acabar las comisiones (coimas, mordidas o chorizos) y no habría pretexto para una serie de actividades … ni almuerzos.

Algunas veces hay meteduras de pata que deberían servir para repensar las cosas. Los juegos con el tipo de cambio, los rendimientos decrecientes (pérdidas) de fondos de pensiones de cotización obligatoria, que las pensiones del régimen no contributivo sean casi iguales a las de quienes sí contribuyeron y … por supuesto, cierta clase de almuerzos.


No hay que quedarse en la anécdota ni en la indignación con el tema inmediato, hay que ir a las causas: hemos permitido hacer de la pobreza un gran negocio.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¡QUÉ DESPROPÓSITO!

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

La Asamblea Legislativa es un órgano del gobierno. Para ser más exactos, es uno de los tres poderes de la antiquísima concepción tripartita del poder. Nuestra Constitución (artículo 9) ahora incorpora al pueblo como un poder y se ha quebrado el tradicional concepto de los tres poderes (ahora el gobierno lo ejercer los tres poderes y el pueblo: referéndum e iniciativa de ley, como actos principales).

La función legislativa o parlamentaria se concentra en el control político, nombramientos, discusión y aprobación de la legislación y otras importantes cuestiones principalmente indicadas en el artículo 121 de la Constitución.

Es elemental distinguir entre los actos de gobierno (propios de la función) y los eventuales actos administrativos que pueda realizar la Asamblea (como parte de la Administración pública cuando contrata y realiza algunas otras tareas).

Definitivamente, tanto la elección de Contralor General de la República como su eventual remoción son actos de gobierno o actos políticos, nunca función administrativa.

Por eso no puedo entender cómo un juez del nuevo proceso contencioso-administrativo se enreda con el artículo 31 del código procesal respectivo y aplica una normativa propia de actos administrativos y agotamiento de la vía administrativa a un asunto de remoción de Contralor. En tal enredo, ha emplazado a la Asamblea para revocar un acto de gobierno o político que no tiene tal recurso. Y … lo que mal empieza …

Muchos menos podré entender la reacción de la Asamblea, prestándose a tal disparate y, mediante improcedente moción de orden, tramitar una complaciente y prohibida resolución al efecto.

Y aún menos entenderé a algunos diputados libertarios que se prestaron a tal absurdo: ¿no leyeron siquiera el informe de la comisión especial investigadora (expediente 15627) que preparó su propio compañero de partido? ¿No recuerdan que hubo proceso de investigación?

Protesto enérgicamente por lo que se ha hecho. Me espanta lo que hizo el juez, me asusta lo que resolvió la asamblea, me indigna lo que han hecho algunos libertarios. El PLN promovió este disparate: no sé si por favorecer a su asesor legislativo o por complicar al PAC. Ya vemos en qué cosas están. No contentos con el enredo provocado con las reformas a la Ley de Tránsito, han torcido brazos para lograr algo inaudito en la historia constitucional. ¿Quieren ganar un juicio en la vía legislativa? ¡Solo les faltó hacer cálculo de la indemnización!

¡Que Dios nos coja confesados!

miércoles, 28 de enero de 2009

PRESIÓN Y LEY DE TRÁNSITO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Lo hemos dicho hasta la saciedad. El miedo es mal consejero … el perezoso y el mezquino recorren dos veces el camino.

En el trámite de las reformas a la Ley de Tránsito se habían presentado toda clase de desafueros. Se aprobaron mociones con textos sustitutivos que, por su oportunidad y modo, prácticamente anularon el procedimiento. Hubo primer debate sin texto al alcance de los diputados. Se ha reconocido la existencia de premura y presiones.

La diputada Andrea Morales (Presidenta de la Comisión de Asuntos Jurídicos, comisión dictaminadora del proyecto) declaró que “Fíjese que el proyecto vino a la Asamblea con la bendición de todos los magistrados, que no le encontraron errores, y resulta que ahora viene un juez a cuestionar hasta uno de los artículos que el presidente de la Corte, Luis Paulino Mora, y la ministra de Obras Públicas y Transportes, Karla González, nos pidieron que incluyéramos en el proyecto, entonces ahora solo nos queda esperar lo que señale la Sala Constitucional”.

Los oficiales de Tránsito no necesitaban de una nueva ley para sacar a los borrachos de la calle. Tampoco es cierto que se necesite una cascada de penas (¿bis in ídem?) para sancionar y desincentivar a los borrachos.

Pero el tema no se agota con el asunto del licor. El elenco de pretensiones y sanciones que se introducen a la Ley de Tránsito mediante esta reforma es exagerado, desproporcionado y desequilibrado. Desde el asunto de las luces de los carros hasta la sanción por sonar la bocina, desde el discutible y mal concebido planteamiento de las sillas para los menores de 12 años hasta la inconstitucional idea de que solo la ley arregla las cosas.

Ahora dos juzgadores (Rosaura Chinchilla y David Hernández) se han solazado encontrándole errores y pifias a la nueva legislación. ¡Era de esperar! Dice el refrán que “lo que de noche se hace, de día aparece”. El proyecto se tramitó en oscuridad, procedimiento viciado, vías torticeras e irrespeto a los trámites legislativos.

No se trata de darle un “barniz” de arreglitos, ¡ojalá la Sala Constitucional apunte la inaceptable tramitación y que los errores y babosadas no sean más que combustible para tomar la decisión correspondiente! No se trata de ir artículo por artículo, irracionalidad por irracionalidad, exageración por exageración y despropósito por despropósito. Es inaceptable que la Comisión de Redacción tenga que ir más allá de su competencia y se pretenda que arregle algo mal concebido, mal tramitado y mal aprobado. En la ausencia de oportunidad para discutir, en la evidente ausencia de tiempo para leer (en el primer debate del Plenario no había texto), en las maniobras de introducción de textos sustitutivos para evitar mociones de la oposición, en las opiniones vertidas por magistrados, ¡allí aparece enterita la inconstitucionalidad!

miércoles, 21 de enero de 2009

EL PAPEL DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA …

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Dos casos y dos cuestiones mayúsculas.

El Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa señaló que el proyecto de ley contra el crimen organizado podía tener algunas inconstitucionalidades y algunas fallas jurídicas. O sea, no es un plan perfecto y no está nada mal que la Asamblea discuta su contenido. Más aún, aunque fuera un plan perfecto, lo correcto es que la Asamblea delibere, mocione y discuta sobre su contenido.

En nuestro sistema parlamentario la moción es prácticamente una condición para la discusión. La mera intervención, sin mociones de por medio, más bien equivale a las conclusiones de un proceso y no a la deliberación de un proyecto (quizás sea un defecto de procedimiento).

Sin embargo, en cuanto aparece el Dictámen de Servicios Técnicos con estos señalamientos, entonces el Poder Ejecutivo (estamos en período de Sesiones Extraordinarias, el Ejecutivo maneja el Orden Legislativo) y algunos jefes de fracción optan porque se retire el proyecto del conocimiento de la Asamblea. Se supone que es para enmendarlo y arreglarlo afuera.

Y … ¿los diputados? Por el tobogán se fueron los debates, las controversias, las comparecencias, las consultas y la ratio legis y la ratio legislatoris. Hago hincapié en que no se trata de un proyecto dictaminado (lo cual justificaría el retiro para tener espacio) sino de un proyecto crudo.

Estimo que esta decisión, apoyada incluso por jefes de fracción, vulnera gravemente la función legislativa. Constitucionalmente, lo importante es la reflexión colectiva que se genera en la cámara de representantes (no las exquisitas disquisiciones que puedan hacer especialistas y miembros del Poder Ejecutivo, fuera de actas y publicidad).

Por otro lado, me tiene muy sorprendido que aprovechando el sentimiento de la tragedia de Cinchona se quiera aprobar una línea de crédito de USA$65 millones (más o menos 35 mil millones de colones) rompiendo las reglas elementales de los fondos públicos, gasto y presupuesto. Estimo que hay una delegación legislativa que es inconstitucional.

A la Comisión Nacional de Emergencia se le quemó la bodega en medio de la crisis, ya había suficientes alertas sobre el estado de carreteras y la región, de modo que no entiendo porqué hay que dar carta blanca a la Administración Pública y quebrar el modelo de uso de fondos públicos. Como si la sobredosis de equipo que resultó de los préstamos español y finlandés no fueran una realidad palpable.

El caso, además, es que como se trata de una línea de crédito (no un crédito concreto), podría prestarse para un gran vacilón: el presupuesto ordinario paga la deuda y el decreto ejecutivo gasta la plata… ¡y en año electoral!

miércoles, 14 de enero de 2009

LO QUE QUERRÍA SABER … A PROPÓSITO DEL TERREMOTO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Cuando miro los montes agrietados, las carreteras lavadas, las casas caídas y algunos aspectos más del desastre provocado por el terremoto en La Cinchona y alrededores, me pregunto algunas cosas.

Las cuestiones planteadas por los científicos Sergio Mora y Leonardo Mata (informe del primero y oportunos comentarios del segundo) estimulan aún más mis interrogantes.

¿Eran carreteras bien hechas o asfaltadillos mal hechos sobre cuasisenderos rutinarios? ¿Podría el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme, UCR) verter criterio respecto del estado de las carreteras perdidas? Me refiero al tema de basamentos, aguas (drenajes), calidad del asfalto y diseño.

De igual modo, querría saber si buena parte de los deslizamientos, como se sugiere y aparenta ser, son consecuencia de erosión y filtraciones debidas a la mano del hombre. Me gustaría que el MINAE y algunos otros entes especializados vertieran informes bien fundamentados.

Asimismo, me gustaría saber si la información sobre fallas geológicas es determinante a la hora de otorgar permisos de construcción, diseño de proyectos públicos, construcción de carreteras y demás infraestructura. Es un deseo sano de saber cómo se deciden las cosas.

La observación inicial de algunas construcciones destruidas evidencia falta de calidad de algunas construcciones (no hay varilla, no se ven bases o cimientos apropiados) y alguna improvisación (pareciera hechura clandestina o poco técnica). ¿Tenían permisos y diseños?

Lo mismo sucede con el mismo emplazamiento de algunas edificaciones (casi metidas dentro del paredón, por un lado, y casi guindando del guindo por el otro), es claro que había riesgo contundente de que cayera el paredón por un lado o de que se cayera la edificación por el otro. Querría saber si había permiso para construir así o simplemente son cosas que pasan (sin permiso, sin plano, sin estudio, sin técnica, sin calidad).

Todavía me intriga más saber si algunas de esas edificaciones fueron financiadas por el Estado costarricense (bonos, ayudas, subvenciones y otras causas).

No soy un ecologista radical sino que promuevo la racionalidad. Me pregunto si la naturaleza estará pasando una factura. Cuestión aparte del sismo, ¿cuánto era prevenible con buenos trabajos, diseños y decisiones? Recuerdo que por Vara Blanca pasaron toneladas y toneladas de tucas (era la única ruta para ir a Sarapiquí, a Río Frío –cuando el río Sarapiquí se pasaba en Ferry—y a otras partes). Incluso de hablaba de un camión maderero fantasma, que precisamente se oía en algunas noches en la cuesta de La Cinchoa (se oía el quejido del motor pero nunca pasaba el camión, como si los ecos de tantos camiones hubieran quedado atrapados en la montaña). ¡Ahí quedan las interrogantes! ¡Quiera Dios que alguien pueda conestarlas!

miércoles, 7 de enero de 2009

PELIGRA LA DEMOCRACIA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Insisto en llamar la atención sobre el riesgo que se cierne sobre la democracia, el Estado de Derecho, el sistema republicano y los basamentos de la división de poderes a raíz de la presentación del proyecto de reforma constitucional para modificar el texto del artículo 117 de la Constitución Política.

De verdad que ha sido una gran maniobra de los enemigos del sistema engañarnos, haciéndonos creer que pretendían una Asamblea Contituyente, en tanto que a poquitos pretender socabar los fundamentos de nuestro Ordenamiento Jurídico.

Con razón decía don Rodolfo Piza (q.d.D.g.), en relación con los riesgos que sufre la libertad, que “a pellizcos se mata un burro”.

Es obvio que, con el pretexto de la gobernabilidad se están infiltrando pecados capitales y burlas al Derecho. Ahora hay plata para banca de desarrollo y para recapitalizar los bancos públicos: habrá suficiente clientela para garantizarse la presidencia legislativa que aplicaría la antidemocrática reforma.

Por eso debo alertar a los espíritus democráticos, a los respetuosos del sistema republicano, a los amantes de la democracia y a quienes fomentan la constitucionalidad y el Estado de Derecho sobre los riesgos que entraña el proyecto de reforma constitucional (Expediente N.º 17.238) tendiente a modificar el texto del artículo 117 de la Constitución Política y permitir que la Asamblea pueda sesionar sin quórum.

Bajo formas disimuladas, la reforma permitiría que solo fuera necesario el quórum para iniciar la sesión. Pero no sería necesario para seguir sesionando.

Cuando recuerdo el fraude con que algunos presidentes legislativos manejaban el asunto de los permisos y sanciones por ausencias, cuando recuerdo que algunos declaraban suficientemente discutido algún asunto pero luego a punta de recesos o cualquier otro subterfugio se reservaban el momento de la votación (para garantizarse el resultado) y cuando veo las infinitas trampas y maniobras que se esconden en esta reforma constitucional, confieso que me hierve la sangre.

Ideal para las matráfulas y colusiones, sacrificio para la oposición democrática. Quiera Dios que no se facilite su aprobación.

Espero de todo corazón que el Movimiento Libertario y el PAC se opongan apasionadamente a su avance y denuncien la infame maniobra antidemocrática.

Asimismo, ansío la consistencia. Hay que ser parlamentario, democrático y republicano no solo en la oposición sino también desde el oficialismo. ¿O no?