miércoles, 30 de septiembre de 2009

HAY ESPERANZA …

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

El Tribunal Ambiental se decidió a actuar en relación con el innegable daño ambiental causado por la construcción de la carretera a Caldera.

Es de esperar que SETENA, que tiene la información completa y una valoración de buena parte de los daños, también actúe en armonía con el Tribunal.

Lo que sí está quedando feo y mal es el hecho de que las altas autoridades del MOPT, la gerencia del proyecto y el CNC se han estado haciendo los “contemplosos” en el asunto. Más bien, paradójicamente, le están cobrando los platos rotos a la Supervisora del proyecto.

Típico de cierta burocracia: reaccionar contra quien evidencia el daño y no contra quien lo hace. Parece que una de las motivaciones que impulsa la suspensión de la Supervisora del proyecto es que la información pública haya trascendido y que no se haya constituido en cómplice del daño ambiental…

Este asunto no debe dejarse dormido, “secreteado” ni escondido. Un viejo decir expresa que “en Costa Rica no hay escándalo que dure tres días …”. Quiera Dios que en la investigación de la mala administración de cuestiones ambientales en esta carretera no se enfríe el tema, no aparezca el “pobrecito”, no nos dejemos extorsionar con el viciado argumento de que “es la única manera de hacer algo en Costa Rica”.

Dichosamente, no solo la Supervisora ha tenido las “gallas” suficientes sino que algunos medios de comunicación han empezado a indagar sostenidamente y a llamar la atención sobre la tragedia ambiental. Es de esperar que no aflojen y que más bien soquen más.

Quizás habrá que poner más presión con acciones constitucionales y denuncias penales, pues la magnitud del perjuicio así lo requiere.

La cantidad de tierra desplazada (irrespetando el diseño), el inmenso daño al acuífero Barva, la cantidad de escombros y material vertido a las cuencas, la mala disposición de la madera cortada, la prepotencia con que se actúa, el desgano con que se atienden las quejas y la idea de que los extranjeros tienen un fuero especial debería mover muchas voluntades para defender derechos y asuntos importantes.

Peor aún, la obsecuencia de algunas autoridades administrativas (CNC, Gerencia del Proyecto, MOPT) con un contratista que abusa de esta manera, debería provocar una reacción más categórica de parte de quienes tienen la obligación de proteger el ambiente, sancionar los desafueros y promover la reparación correspondiente.

Y, aún más grave, hay que rechazar la extorsión que se halla tras la idea de que solo violentando el marco jurídico se puede hacer algo.

Pero ya el Tribunal Ambiental se movió un poco … ¡hay esperanza!

lunes, 28 de septiembre de 2009

REPRODUCCIÓN DEL PERIÓDICO LA NACIÓN

Ticos están desprotegidos ante
manejo de sus datos en Internet *
Diversos sitios en la Web, públicos y privados, ofrecen datos personales
Congreso lleva una década discutiendo
proyecto de ley para darles protección

Pablo Fonseca Q. pfonseca@nacion.com
Publicado: 2009/09/28

Los costarricenses se encuentran desprotegidos ante el uso que de su información personal se realiza en muchas páginas de Internet, públicas y privadas.

El país carece de una legislación que garantice la integridad de los datos, o bien que se hayan obtenido y se estén ofreciendo de manera legítima.

La Sala IV ha emitido resoluciones vinculadas con el manejo de la información personal en algunos sitios de Internet privados, pero distintos expertos consideran que las opiniones de este órgano judicial zigzaguen: cambian los criterios de una resolución a otra y no dejando claro qué se puede o no se puede hacer con los datos personales de los ticos en la red de redes.
Para profundizar sobre este asunto, el miércoles anterior, el Programa de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (Prosic) de la Universidad de Costa Rica (UCR) realizó un foro titulado Privacidad en la Red.

A él asistieron, entre otros, Marvin Carvajal, director de la Escuela Judicial, y Federico Malavassi, abogado consultor en temas constitucionales de la compañía Datum.
Datum es la más conocida –pero no la única– empresa que ofrece información personal de los costarricenses por medio de Internet. No cualquiera tiene acceso a esa información: se debe estar suscrito y pagar una cuota.

Malavassi asegura que la información mostrada (desde nombre y cédula hasta participación en juntas directivas de sociedades anónimas y estado de préstamos) es pública y, además, obtenida de manera legal.

Actualmente, la página del Tribunal Supremo de Elecciones da información del nombre completo, cédula, estado civil e hijos registrados de una persona.

En Páginas Blancas se obtienen los números telefónicos que no están catalogados como privados.

La página de la Caja Costarricense del Seguro Social muestra quiénes son los patronos morosos.

El Registro Nacional indica todas las propiedades de una persona o sociedad anónima.

En el caso específico del Tribunal se presentan errores en la información de algunas personas, pero en ninguna parte se indica que el servicio es inexacto.

Según Malavassi, si una persona visitara las entidades públicas adecuadas, al final obtendría la misma información que Datum ofrece de manera centralizada y por medio de Internet.

Precisamente este abogado fue el más crítico con las resoluciones sobre privacidad de la Sala IV, que han obligado a Datum a modificar o eliminar la información de algunas personas en varias ocasiones.

“Lo que la Sala IV hace es como tallar una pieza de precisión en madera, pero a hachazos. Existen casos en los cuales ha dicho que sí se pueden mostrar fotografías de las personas en nuestro sistema, y en otros casos ha dicho que no”, comentó el abogado.

Con un tono menos confrontativo, el director de la Escuela Judicial también expresó sus dudas.
“Si existen resoluciones especializadas de la Sala IV sobre este asunto, no encontré ninguna”, explicó Carvajal en su presentación. La última de las resoluciones de la Sala IV sobre este tema se conoció hace exactamente una semana.

En ella, los jueces obligan a dos empresas de bases de datos (en cuenta a Datum) a eliminar la dirección exacta del domicilio de dos personas de sus registros.

En trámite. Actualmente, en la Asamblea Legislativa se tramita el proyecto titulado Ley de protección de la persona frente al tratamiento de sus datos personales. Tras casi una década en el Congreso, se encuentra en el octavo lugar de la Comisión Plena tercera y podría ser votado en el mediano plazo.

Entre otros puntos, la nueva ley obligará a registrar todo banco de datos –público y privado– y a garantizar su seguridad.

Además, la cesión de esos datos a terceros solo se podrá realizar con consentimiento del interesado. La excepción a esta norma será que la información se obtenga de fuentes “de acceso público irrestricto” y se trate de listas que se limiten al nombre, la cédula y la fecha de nacimiento.

Tanto Malavassi como Carvajal criticaron que esta propuesta de ley crearía una Agencia para la Protección de Datos Personales, cuyo responsable sería la Defensoría de los Habitantes.

“La Defensoría es un órgano contralor y no puede ser parte de la administración activa”, dijo Malavassi.

“Lo que tenemos que buscar es que la información se obtenga legítimamente y se use legítimamente, no discutir qué es público y qué es privado”, dijo Carvajal.

Daniel Soley, Defensor Adjunto y quien participó en el foro como moderador, expresó también su rechazo a la propuesta y señaló que la nueva legislación no dará más presupuesto a la Defensoría para cumplir con las nuevas responsabilidades asignadas.

*Haga click en el título para ver la noticia directamente en nacion.com

miércoles, 23 de septiembre de 2009

ALGO SE PERDIÓ

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

No pretendo precisar si es un tema de principios, valores, moral o educación. El hecho es que este 15 de setiembre quedó clarísimo que hemos perdido algo en Costa Rica.

No digo que lo mejor sea celebrar la Independencia con desfiles y faroles, con tambores y bandas. Pero creo que eso está mucho mejor que quienes se han dedicado a hostigar a quienes así lo celebran y echar a perder las Fiestas Patrias.

No creo que todos tengamos la obligación de participar en las actividades de la Semana Santa, pero estoy seguro de que si motivo para dejar libre la semana es que los católicos celebren los oficios y procesiones, entonces es mejor que se elimine el feriado y los católicos busquen hacer sus cosas en su tiempo libre. ¿Por qué? Porque me parece inapropiado dar libre la Semana Santa para mil cosas que no son celebración religiosa. Así todo pierde sentido. Hace unos años salía un anuncio (con bebida espirituosa patrocinadora), llamando al gran concierto de “Viernes Santo” en la playa. Estimo que ello es un contrasentido.

Así pues, que si las Fiestas de Independencia (faroles y acto cívico) y las celebraciones de Semana Santa han de realizarse privadamente para no sufrir hostigamiento, irreverencia y faltas de respeto por parte de inconscientes, es mejor no otorgar días libres ni áreas de alcahuetería para quienes más bien actúan en contravía de lo que se celebra.

Lo mismo pienso de las celebraciones en Cartago. Si más bien resultan ocasión para sacadas de clavo con Presidentes de otro signo político o para manifestaciones de quienes perdieron el referéndum, quizás sea mejor hacer un acto cívico intramuros y dejar en paz las cosas públicas.

Repito que no pretendo establecer si son valores, principios o educación, pero veo falta de respeto, malacrianza, vulgaridad y excesos en el comportamiento de muchas personas. No tiene que ver con la libertad, ni con la libertad de expresión ni con el derecho a protestar. No se vale confundir.

Tampoco tiene que ver con la globalización ni con el progreso. No soy mojigato y creo que todo mundo tiene derecho a esparcirse, disfrutar, estar alegre y echarse un trago y un guipipía. Sin embargo, también estoy seguro de que hay que respetar, entender el sentido de las cosas, promover valores cívicos y educación.

Si los faroles, los discursos, los desfiles, las procesiones y demás celebraciones han de ser intramuros (por seguridad y para evitar irrespetos y hostigamientos) es que perdimos nuestra amada Costa Rica.

Muy triste panorama.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

NO ES JUEGO LIMPIO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

La ley de reformas a la Ley de Tránsito sigue un ejemplo de irracionalidades. Mal trámite, mal concepto, malas artes y malas jugadas.

Es un despropósito exagerar multas y castigos. Nuestra Constitución exige razonabilidad. No se puede castigar más de una vez por lo mismo. No se pueden poner penas desproporcionadas.

Asimismo, el trámite de un proyecto de ley exige apego a formas propias de una legislación respetuosa de conceptos y procedimientos democráticos: publicidad, acceso a los textos, numeración y reconocimiento del derecho de todos los diputados. No hay lugar para atropellos ni supuestos. Esta ley es un vivo ejemplo de irrespeto a las normas básicas de la legislación.

Lo extraño es que autoridades del Ejecutivo, alguna prensa y muchos diputados pregonaban que el proyecto era correcto, una respuesta bien construida, que no tenía defectos, que los trámites estaban bien y que las multas y exigencias al conductor eran apropiadas.

No obstante, ahora se descubre que era una suma de ocurrencias, que hasta el botiquín es un despropósito, que lo de la caja de herramientas no tiene pies ni cabeza, que las multas y castigos son irracionales y exagerados, que la numeración viene mala, que el Ejecutivo pretende arreglar las cosas por Decreto y que los propios diputados han recurrido a la maniobra de atrasar su vigencia seis meses para que el electorado no le pase la factura en las próximas elecciones.

Realmente es una maniobra burda y que evidencia una burla hacia todos los costarricenses. Si la ley viene mala, mejor derogarla. Pero dejarla en vigencia disimulada, patear la bolita hacia adelante y posponer todo para después de las elecciones demuestra mala intención.

Dice el pueblo que “la jarana sale a la cara”. Ojalá sea ahora que se cobre la jarana a todos quienes han sido obsecuentes con una mala legislación. Ojalá que todo el pueblo se percate de la burla que implica posponer la vigencia para después de las elecciones.

A mí me queda claro que muchos aprobaron el proyecto sin leer, sin cumplir adecuadamente con sus obligaciones, atarantados por Ministra y otras presiones, sin reparar en los graves errores de forma y concepto que traía este proyecto.

Pero aún me queda más claro que, en lugar de rectificar, han procedido de manera maliciosa a esconder sus tortas, a disimular sus yerros y a barnizar la situación para que no haya represalia electoral. Por mi parte, no me quedaré callado y buscaré evidenciar este mal proceder.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

SACAR A DIOS … ¿SERÁ LA SOLUCIÓN?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Soy liberal y lo digo claramente. También tengo muy claro que no es a punta de leyes que la gente llegará al cielo o que se salvarán las almas.

Tengo más claro aún que no es atacando a Dios y a la Iglesia que se construirá una buena sociedad. Ningún occidental puede negar la labor de la Iglesia en la lucha por la libertad y la dignidad humana. La civilización nuestra también es llamada Cultura Occidental Cristiana.

Nuestra historia patria está ligada a la Iglesia (principios, educación, tradiciones). La relación es más profunda de lo que aparenta: el obispo de la provincia eclesiástica de San Jorge dio el primer fondo para establecer la Casa de Enseñanza de Santo Tomás y el Hospital San Juan de Dios, las garantías sociales se inspiraron en la doctrina social de la Iglesia, de ellas deriva el concepto de familia que el Estado ha de promocionar, de ellas se deduce el tipo de relación laboral que el Estado favorece y en el prefacio de la Constitución hay una referencia básica a Dios que tiene múltiples consecuencias (de milagro no han pensado en eliminarla).

El constituyente intentó conciliar tal tradición histórica con la libertad de cultos y ello originó el artículo 75 de la Constitución.

Nuestro Ordenamiento Jurídico no persigue a nadie por su religión, no irrespeta derechos humanos por tal motivo y no promueve discriminación al respecto.

Es cierto que los aportes presupuestarios que el Estado hace a la Iglesia Católica son discutibles y de hecho critico algunos de ellos. Pero también es innegable el aporte de la Iglesia a la sociedad (desde las religiosas que han atendido los enfermos, hasta los sacerdotes que registran actos del Registro Civil).

Me pregunto yo ¿con la reforma para sacar a Dios de la Constitución, se arreglan nuestros problemas? Y quiero insistir más en eso. ¿Es que la mención de Dios en el juramento constitucional hace que la gente diga mentira y que quitando tal mención empezarán a decir la verdad?

Menuda contribución ha hecho la facultad de teología de la Universidad pública. ¿Es para eso que le asignamos tanto presupuesto? O sea, ¿la gran contribución de la Facultad de Ciencias Ecuménicas de la Religión es sacar a Dios de la Constitución?

No puedo creer que la reforma para sacar a Dios tenga algún motivo de prioridad en la labor legislativa. Ha de ser una ocurrencia (¿como las condonaciones?).

¿Sacando a Dios favorecemos el crecimiento de la economía, la justicia, el fomento de las exportaciones, la limitación de la delincuencia y la eficiencia pública?
Hay diputados que no fomentan la ley de libertad de expresión, pero si quieren dejarnos sin Dios.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

CONDONACIÓN

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

De conformidad con la teoría de las obligaciones, la condonación es una forma de extinguir la obligación. Simplemente significa que el acreedor perdona la deuda (por eso también se usan las expresiones “perdón” o “remisión”.

Algunas veces se acostumbra aprobar autorizaciones legislativas para condonación de intereses sobre deudas con las Municipalidades. Las propias Municipalidades lo piden con el fin de que los morosos tengan un incentivo para acercarse a pagar y para no tener que lidiar con adeudos viejos. Es considerado de conveniencia para el ente municipal. Generalmente, luego de una condonación de este tipo, se da un aumento de los ingresos municipales.

Sin embargo, hay costumbre de aprobar otro tipo de condonaciones. La pretensión es que algunas personas no tengan que pagar los dineros y ayudas que han recibido. Paralelamente, también se trata de que puedan volver a recibir ayuda similar o se conviertan en sujetos de crédito.

Por supuesto que siempre hay un grupo de diputados dispuestos a aprobar todas las condonaciones. Muchas veces sin mayor examen, sobre todo si estamos a las puertas de una campaña electoral.

No digo que no deba haber condonaciones. Me parece que muchas personas, a través de la historia, han disfrutado de este instituto. El Derecho, no obstante, pone en tela de duda (prácticamente prohibición), la condonación que hace un acreedor quien, a su vez, es deudor de otras personas. Ello por cuanto no está disponiendo graciosamente de su patrimonio sino que está disponiendo de los derechos de terceros. O sea, está haciendo caridad con dinero ajeno.

¿Será igual en el caso de las condonaciones legislativas? O sea ¿hacer caridad con dinero ajeno? No puedo creer que la paz social dependa de estar regale y regale el dinero que no sobra a otros costarricenses. No creo que los valores sociales se fomenten de esta manera. No puedo estar tranquilo mientras la Asamblea tramita, con tanta irresponsabilidad, proyectos de condonaciones en los cuales aparecen deudas de centenas de millones y se hacen los que no sabían nada. Tampoco creo que ello haya sido por “caridad” o gratuitamente. ¡No me chupo el dedo!

En los casos grandes y pequeños de este asunto no puedo creer. Llaman pequeño agricultor a aquel cuyos ingresos anuales sean menos de veinticinco mil dólares. Dicho de otro modo, que puedan ser mayores al millón de colones mensual y por ello califiquen para no pagar sus deudas. ¿Cuántos salarios costarricenses están por debajo de eso y la gente tiene que pagar sus deudas?

Si se tratara únicamente de no llevar al cobro judicial o dar un moratoria, pero no es así. En el fondo se trata de volver a darles dinero. ¿Cuántas veces?

miércoles, 26 de agosto de 2009

TRISTEZA …

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Estoy seguro de que no soy el único que piensa así. Es que cuando veo a Usain Bolt volar por la pista, recuerdo que Jamaica tiene menos habitantes que Costa Rica y que su superficie es como cinco veces menos. También recuerdo que buena parte de nuestros habitantes de la costa caribeña son descendientes de jamaiquinos, que habían venido para trabajar en la construcción del ferrocarril.

La relación es inmediata. Tenemos la misma gente y la posibilidad de desarrollar velocistas de la misma clase … al estilo de Nery Brenes.

Pero cuando veo el vandalismo de que han sido objeto el Colegio Deportivo de Limón y sus estudiantes, se me estruja el corazón.

Un magnífico proyecto y una puerta al futuro para muchos jóvenes, frustrado por asaltantes y el vandalismo. Las noticias no mienten: incendios, asaltos, robo de las camisetas y los trofeos, imposibilidad de dar lecciones, estudiantes cansados de ser objeto de asaltos.

La historia puede repetirse en muchas versiones. Mis hijos mayores dejaron de ser lectores en la Iglesia porque los asaltaron a la salida de una jornada de preparación. Sufrieron igual cuando iban a clases de música a la UCR. Al hijo de una amiga le robaron su valiosa guitarra cuando salía de las clases en la Academia en San Pedro. Todos dejaron las clases de música …

Tengo tristeza porque quizás los maleantes estén frustrando medallas de oro, triunfos y la posibilidad de hacer algo valioso que se abría para muchos jóvenes. Tengo tristeza porque también se les trunca a muchos la puerta de una carrera deportiva.

Tengo tristeza porque nuestra sociedad no está reaccionando apropiadamente ante la escalada de crimen y violencia. Unos despotrican contra los jueces garantistas, otros creen que se trata de poner penas más largas y muchos insisten en que es un problema de “percepción”.

¿Cómo convencer a muchos de que estamos perdiendo nuestra sociedad? No digo que tiempos pasados eran mejores, pero cuando era pequeño no había rejas en las casas, se veían los jardines, los vecinos cuidaban unos de otros, los crímenes eran hurtos, se podía caminar por la calle, llegar en la noche, las puertas de las casas se abrían en las mañanas y se quedaban abiertas (uno entraba diciendo “upe” esperando que alguien lo oyera y lo atendiera), no se usaban alambradas eléctricas o de navaja y no había necesidad de seguridad privada.

El Estado nuestro se concentra en mil cosas alejadas de sus propósitos principales, se distrae. Muchos de nuestros pensadores eluden el tema. El Poder Judicial no da abasto (menos con los juicios de meses y años que tiene que tramitar).

¿Podremos hacer algo?

miércoles, 19 de agosto de 2009

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

El pasado 12 de agosto, por iniciativa de la Facultad de Arquitectura de la UACA, se celebró una mesa redonda bajo el nombre de “La Red Vial de Costa Rica”. Me solicitaron hacer de moderador.

Se inició a las 7 de la noche y se estimaba que su desarrollo se prolongaría más allá del partido de la Selección. Estuvo tan impresionante y profunda que no sentí para nada haberme perdido el partido. No obstante, el marcador fue peor … nos va más mal en el este asunto de la red vial que la goleada que se llevó la Selección.

Don Rodolfo Méndez envió una jugosa ponencia (no pudo retornar al país a tiempo para la actividad), don Rodolfo Silva hizo gala de su conocimiento y don Eduardo Brenes se lució presentando el plan del PRUGRAM.

Sin embargo, las conclusiones son terribles: no hay planificación, se ha perdido la cultura de ejecución, hay que invertir mucho más de lo que ahora se invierte (al menos 333 millones de dólares más por año, durante más de diez años, para apenas empatar), fue fatal que los ministros de Hacienda regatearan los dineros que por ley eran para carreteras, en el ámbito municipal la cosa está mejor, con la estructura actual del MOPT no vamos para ninguna parte, cuando se hace algo hay mil reparos legales y morales que hacer.

La impresión es que todos quienes creíamos que al otro lado había alguien pensando y programando, con un plan para enfrentar el asunto, estábamos muy equivocados. La platina no es más que un ejemplo …

Quizás lo más trágico es que aún no se ha empezado a pensar en una solución integral. Hay algunos esfuerzos del CONAVI y un plan del PRUGRAM, pero es obvio que del dicho al hecho media gran trecho.

La pura verdad es que después de oír a los expositores y a alguna gente del público que aprovechó la actividad y apertura para aportar información, no nos importó el resultado del partido de la Sele.

Mucho más importante es tomar conciencia de cómo están las cosas públicas, de cómo se gasta el presupuesto nacional, de cuánto daño han hecho algunos a nuestro país y de cuán necesitado está de acciones directas, claras, pensadas y bien planeadas.

Insisto en que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Especifico más: cada pueblo tiene las acciones u omisiones públicas que se merece. Porque nos hacemos los indiferentes ante las cosas serias, ignoramos las llamadas de atención, votamos por quienes hacen lo que no deben y nos aburren las personas que toman los temas públicos con sistema y honestidad.
Asimismo, porque no prestamos atención al mal manejo de los dineros públicos, a la falta de sistema de la administración pública y nos dejamos seducir por los cantos de sirenas.

miércoles, 12 de agosto de 2009

¿ALCANZARÁ LA PLATA PARA LAS PENSIONES?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

¡Qué tirada! Y justo ando con la edad (52) del límite entre quienes parece que van a tener problemas y los que no.

Pues bien, la información es que la Supen no ve sustentable el régimen de pensiones de la CCSS. Las noticias son contradictorias, pues por una parte se habla de subir las cuotas y por otra el Presidente Ejecutivo de la CCSS sale a refutar la aparente crisis del régimen.

IVM es el régimen de invalidad, vejez y muerte. Se supone que a fuerza de cotizar (cuota tripartita: trabajador, patrono y Estado) habrá una jubilación o pensión si sobreviene el evento relevante (invalidez o incapacidad, edad y condición para jubilarse o muerte, para gracia de los parientes que se hallen en situación de beneficiarios).

Pero ¡qué vaina si la plata no alcanza! Por un lado, se presume que hay un cálculo actuarial razonable que permite tomar el dinero, capitalizarlo y luego repartirlo. El cálculo matemático se basará en muchas circunstancias: edad de retiro, inflación, siniestralidad (para determinar pensiones por incapacidad), expectativa de vida, rendimiento del dinero, salud de las personas y salud del fondo. Por otro lado, hay muchas cosas criticables: el régimen es trampeable y muchos aumentan sus cotizaciones de salida (incluso hay centros de trabajo alcahuetas) para salir con el máximo posible, ello se debe a que las prestaciones no resultan del acumulado real sino que se constituye un derecho a partir de un tiempo seleccionado. Ello produce injusticias (diferencias de ingresos cuando ya no se trabaja, originadas en una forma de otorgamiento y no en una cotización real).

Por otro lado, el fondo depende de la buena colocación de los dineros percibidos (seguridad e interés). Si hay desórdenes, la cosa no andará bien.

El Estado ha sido deudor complicado y, además, causante de la inflación. ¡Qué torta! Algunos se zafan mediante regímenes especiales y ello marca diferencias apreciables.

La cosa es que si Dios da salud y trabajo, pues a mí no me importa trabajar hasta el final de mi vida. Supongo que muchos pensarán igual. Pero la cuestión es que las pensiones juveniles y los regímenes privilegiados le quitan a uno el impulso. Asimismo, las abismales diferencias que a veces se dan mediante maniobras o privilegios.

Porque si en lugar de salud y trabajo le sobreviene a uno enfermedad e incapacidad, entonces si estamos feos. Ponerse en la fila de las cinco mil cirugías atrasadas del Calderón Guardia y que además no le alcance la plata a la CCSS para la pensión sí que sería una desgracia. Porque sin plata y sin salud, estaría uno sin opción. ¡Qué triste!

¿Arregló las cosas la Ley de Protección al Trabajador o no? Que no me vengan con el cuento que además estoy entre los que tienen que cotizar más y recibirán menos.

miércoles, 5 de agosto de 2009

FILAS PARA CIRUGÍA …

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi


Aclaración: no pretendo cerrar la CCSS ni sus hospitales; tampoco ofender a quienes laboran en la CCSS, simplemente hacer un llamado de atención.

En días pasados, un importante medio daba cuenta de que “Un grupo de 5.000 pacientes hace fila en el hospital Calderón Guardia para ser operados por padecimientos que, en muchos casos, pueden cobrar sus vidas.”

Esta información tiene que ser impresionante y llamar a acciones importantes y determinantes.

De paso, además, la información (muy conocida por muchos y muy sufrida por otros) da cuenta del déficit de camas, personal y tiempo en general.

A ello debe sumarse un par de asuntos: que la cuestión territorial parece ser una norma pétrea en los hospitales de la CCSS (hace poco, a un amigo que sufría fractura expuesta por atropello, lo remitieron del San Juan de Dios al Calderón Guardia sin importar el drama humano ni la emergencia) y que cada vez que la Sala Constitucional acoge un amparo para poner a alguien adelante en la fila, podría estar cometiendo una seria injusticia y evidentemente echa a todos para atrás.

Me pregunto si será un tema de administración general (la CCSS) u hospitalaria. Me pregunto si faltará flexibilidad para incorporar al sistema todo lo que el sector privado puede aportar (médico de empresa, consulta privada, exámenes, farmacia e incluso, ¿por qué no?, algo parecido al antiguo sistema de “pensión” en los hospitales de la JPS).

El precitado rechazo de un paciente con fractura expuesta (una emergencia) por parte del San Juan de Dios, para que fuera remitido al Calderón Guardia, podría estar señalando algo más grave: ¿hay crisis en los otros hospitales? ¿Hay también grandes filas de espera? ¿Falta de solidaridad entre hospitales de un mismo sistema?

Por supuesto, como también indica la información, hay situaciones mucho más complejas (combinación de exámenes con posibles intervenciones quirúrgicas posteriores, biopsias) y se corre el riesgo de llegar a la indiferencia por estar viviendo en esta clase de clima.

A veces me pregunto si el desvío de algunos conceptos originales (el Seguro Social habría de ser, en lo elemental un tema de seguros médicos) y la conversión de los hospitales de la CCSS en el sistema hospitalario nacional (al cual se le quiere imputar toda obligación: sida, medicamentos, atención de no asegurados, atención de quienes cometen actos ilícitos y resultan inimputables) tiene poco o mucho que ver con la crisis que se comenta.

Si además, algunos aprovechan para ser depredadores del sistema y ensuciarlo con la corrupción, entonces hay poca esperanza.

miércoles, 29 de julio de 2009

CÓDIGO PENAL A LA BASURA …

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

La información relativa a la suerte que sufrió el proyecto de nuevo Código Penal en la Asamblea Legislativa ha sido muy destacada y comentada. El hecho es que, luego de prácticamente 10 años de estar en la corriente legislativa, se desistió de continuar con su tramitación.

Sucintamente se menciona que no había acuerdo ni en la Corte, ni en la Sala Tercera ni en la propia Asamblea.

Si no hay acuerdo, ¡pues que caray!, no es posible que camine más un proyecto. Así debe ser y punto. No importa que haya sido objeto de múltiples sesiones y debates, no importan los años de discusión, no importa que un ilustre jurista ya fallecido dejara escrito el prólogo. La verdad es que lo que ordena el sentido común y la razón es que no se trata de un asunto de añejamiento, acompañamiento y otros méritos metalegislativos del proyecto, sino que si no hay voluntad política (y tampoco de la Corte) lo que corresponde es dejarlo morir.

Tengo muchos recuerdos de este proyecto. No me impresionó su antigüedad y nobleza de origen, sino que exigí respuestas: ¿Por qué poner la culpabilidad en el tipo? ¿Por qué abandonar el concepto tradicional de “delito es una acción típica, antijurídica y culpable”? ¿Por qué eliminar la preterintención? Como profesor de Derecho requería explicaciones y nunca las tuve. Querían que me conformara con un “así está bien” o un “ya está muy discutido”.

Sufrí presiones de todo tipo. Pero poco a poco me fui percatando de los problemas del proyecto. Su antigüedad lo había puesto en problemas (numeración complicada, textos extravíados), su trayectoria también (en el ir y venir de la Asamblea a la Corte habían pasado cosas), su supuesta novedad no era tal y no podía competir con actual código parchado, porque no parecía tener todas las soluciones.

Un respetable grupo de estudios me convocó para presionarme (les habían dicho que yo era el escollo) y en el elegante almuerzo en el Club Unión resultó que no tenían respuestas a mis preguntas.

De pronto, apareció el argumento de que contenía un gran aporte, relativo a medidas alternativas y penas. Pero no había contestaciones adecuadas al contenido natural del proyecto.

Una exministra lo usó también para establecer presión, pero cuando la bola quedó de su lado se quedó sin convocar el proyecto, porque supuestamente el Poder Ejecutivo no tenía con qué responder.

Creía haber hecho una gran mejora cuando se logró sustituir una norma que en relación con los delitos informáticos no era más que una colección de verbos con acciones contradictorias, pero en una mesa redonda en la Corte me percaté de lo corto que había quedado el asunto.

R.I.P. proyecto de Código Penal. No había prisa ni necesidad …

miércoles, 22 de julio de 2009

EL PRIMER ALUNIZAJE … ¿Y?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Se ha publicado con todo detalle la empresa del primer alunizaje, sucedido el lunes pasado hace 40 años.

Algunos éramos chiquillos y recordamos algunos detalles: las imágenes en la TV (blanco y negro), la conocidísima frase de Neil Armstrong “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad” ("That's one small step for a man, one giant leap for mankind"), el lunes siguiente feriado y las especulaciones acerca de qué seguía después.

Cuarenta años después deberíamos pensar en todo lo que hay detrás de tan particular empresa y quiénes somos.

Es indiscutible el valor científico del alunizaje. Astronomía, geología, química y otras ciencias ver enriquecido su objeto y sus posibilidades. Corresponde a EEUU determinar si valió la pena asignar tan grande presupuesto a este asunto y qué cosas se sacrificaron en la carrera espacial.

Y de tal punto en adelante, todos habríamos de poner nuestras barbas en remojo. Saber del suceso (aunque ahora está de moda el rumor de que fue un montaje cinematográfico) y presenciarlo en vida, tener a mano los elementos básicos para vivirlo (tiempo, televisión), vivir en la generación que lo vió ¿nos ha hecho mejores, más sabios, más humanos, más profundos y más entendidos?

Entender lo que es capaz de hacer el ser humano ¿nos ha comprometido en una mejor vida aquí en la tierra?

Durante siglos el ser humano acumuló mitos y leyendas sobre la Luna y el espacio. Nuestras generaciones, en cambio, han tenido información de primera mano acerca la posibilidad de viajar a ella, en relación con las características de la empresa y sus costes. ¿Tal información nos ha cambiado o ha influido en lo que hacemos y pensamos?

Diciéndolo con simpleza ¿seguimos enamorándonos con la Luna, cantando el “toro enamorado”, situando en ella a los distraídos y diciéndole a los ilusos que no es queso, como si nada hubiera pasado?

¿Nos sabemos más capaces y organizados, más informados y emprendedores por haber vivido en el tiempo en que se realizó el alunizaje? O quizás, al contrario, en nada ha contribuido el asunto a nuestro crecimiento. Porque bien puede darse la posibilidad de que el asunto, para la mayoría, sea absolutamente intrascendente: no cambió nada, no varió la forma de expresarse, no aumentó la información general de la gente, la acumulación de datos se halla por ahí pero no influye en lo que la gente hace y sabe.

En todo caso, hace 40 años se logró tal empresa. Algunos lo presenciamos en vivo y eso debería cambiarnos. Estas letras pretenden machacar sobre tal pretensión.

miércoles, 15 de julio de 2009

DEMOCRACIA O REPÚBLICA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Los recientes acontecimientos hondureños parecen evidenciar que no siempre van juntas las cosas que deberían ir.

Tal es el caso de los sistemas que están tras los conceptos de “democracia” y “república”. Aunque deberían ir juntos o, al menos, implicarse uno al otro, lo cierto es que muchas veces damos cosas por descontadas y me parece percibir que no todo el mundo entiende la diferencia o capta la necesidad y el valor de cada uno.

Me explico así: “república” significa sencillamente “cosa pública” (raíz latina). Sin embargo, la doctrina jurídica occidental utiliza este concepto popularmente para denominar el “Estado de Derecho”, que es una forma de Estado y, como consecuencia, una forma de gobernar. Comprende la idea de gobierno constitucional, que a su vez va a entender que hay declaración de derechos, respeto por las libertades públicas, correcta división de poderes, respeto al ciudadano y un sistema jurídico concentrado en ello. La nota más importante, como forma de Estado, es que el elemento pueblo es el central, esencial y predominante (frente al poder, al gobierno u otras proyecciones). También significa un gobierno de normas jurídicas y un modo de hacer las formas jurídicas. En algunos casos también se va a invocar la idea de un “gobierno de los jueces”.

Por su lado, “democracia” es un término enriquecido por el aporte de los años y de algunos autores (quizás Lincoln como quien más). Originalmente no significaba la “politeia” aristotélica sino que, según la traducción, más bien podría ser sinónimo de su perversión (ahora denominada “demagogia”). Algunos autores le suman, agregan o recetan todas las notas jurídicamente asignadas al término “república”, aunque no sean de suyo propias.

De modo que si un concepto implica al otro, lo cierto es que no habría ningún problema. El asunto es que algunos regímenes creen que las elecciones lo son todo y que ello es el tema central de la “democracia”. En tal caso surgen las complicaciones.

Visto así, “democracia” sería “quién gobierna” en tanto que “república” significaría “cómo se gobierna”. Si la democracia no implica respeto a los procedimientos, respeto a las minorías, procedimientos jurídicos adecuados, garantías constitucionales, división de poderes, primacía constitucional y una forma de Estado que privilegie al pueblo como elemento principal del Estado, entonces no sería más que un tema de “meras elecciones”. En más de una sociedad hay remedo de elecciones, pero sin libertad de expresión, sin acceso a la posibilidad de competir, sin respeto a los ciudadanos, con cierre de medios de comunicación, con partido único o con hermanos, cónyuges y otros parientes que perpetúan dinastías. Si eso es “democracia” entonces hay que recurrir al valor de la “república” para enmendar el rumbo.

No se vale deducir de lo que pregunto que yo sea enemigo de las elecciones pero … ¿qué es más importante? ¿Determinar quién gobierno o definir cómo gobierna? ¿Tener el poder de votar o saber que quede quien quede deberá respetar principios y procedimientos? Ser mayoría no significa tener la razón sino ganar una elección …

miércoles, 8 de julio de 2009

OSCAR ARIAS MEDIADOR

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

¡Simplemente impresionante! A final de cuentas don Oscar Arias vuelve por sus mejores fueros: la paz, la arena internacional y un conflicto de inmensa repercusión internacional.

La noticia del momento es que ha sido aceptado como mediador entre las partes en conflicto en Honduras.

Lo único que se puede hacer es desearle buena suerte. Es innegable que el Premio Nobel que ganó hace 20 años significó una gran promoción de nuestro país y que lo ganó en buena lid.

La verdad es que el tema se le acomoda bien a su experiencia: un conflicto centroamericano, la posibilidad de resolverlo con diálogo y la participación anterior en temas de fomento de la democracia.

De paso, el desarrollo que llevaba el conflicto parece tener ahora una vía de posibilidad y razonabilidad.

Aunque no parezca, a los costarricenses nos afecta profundamente el conflicto y, aunque algunos lo duden, su solución ha de ser una prioridad nacional.

Por ello, la labor de arreglar el conflicto tiene gran interés nacional y nos beneficiará. No le conviene a Costa Rica estar en una zona de conflicto, no le conviene a su comercio la extensión del problema, no le conviene a nuestro contexto hallarnos en un área de situaciones de este tipo y no conviene a Costa Rica que algunos protagonistas de la OEA de hoy hagan de las suyas.

Por ello no se podrá regatear el tiempo que el Presidente use o gaste en resolver el conflicto, pues haciéndolo hace algo importante por nosotros.

Existe ganancias adicionales, pues en tanto el conflicto puede deprimir no solo el comercio de la zona sino la actividad turística, es posible que la gestión presidencial no solo normalice la actividad comercial sino que impida una caída en la actividad turística y, quizás, hasta un relanzamiento.

De mi parte, apoyo y buenos deseos. También oraciones. Es indudable que algunos quisieran incendiar la región y eso no puede ser bueno para Costa Rica ni para Centroamérica.

Quiera Dios que todos aprovechen la posibilidad de mediación, diálogo, paz y normalización.

Si el Presidente Arias logra llevar la nave con buen rumbo y a puerto seguro ganaremos mucho. Obviamente que él también ganará más fama, más prestigio, más protagonismo … ¡pero todo lo tendría bien ganado!

Es hora de cerrar filas alrededor de esta posibilidad de racionalidad. ¡Exitos para el Presidente Arias!

miércoles, 1 de julio de 2009

DE CÓMO ACTÚA EL NARCOTRÁFICO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Cuando se leen algunos libros sobre el tema y se presencia y valora lo que sucede, no puede llegar uno más que a serias consecuencias.

Con Milton Friedman y otros pensadores hemos objetado el modo en que se hace la guerra a las drogas y algunos de sus propósitos. Sin embargo, es obvio que no estamos a favor del narcotráfico, de la destrucción de las familias, de la destrucción de las personas, de los efectos que produce la droga en los cuerpos, las almas, la voluntad, la sociedad y sus principios.

Hasta el momento pareciera que estamos perdiendo las batallas. Por cada cargamento que se descubre, pasan cientos más. Algunas ni siquiera se sabe a ciencia cierta qué pasa con lo que se decomisa.

En algunos libros se sugiere que algunos hallazgos de droga son programados por los propios traficantes para tranquilizar a las autoridades, dar material a la prensa y purgar algunos de sus propios elementos.

En algunos casos, es evidente que con los subsidios a combustibles y otras distorsiones, no estamos más que ayudando al mismo narcotraficante.

Hay signos evidentes de fortunas inexplicables e infinitas: miles de dólares perdiéndose en humedad y cajones, compradores poco exigentes, compradores dispuestos a jugarse riesgos, clientes a quienes no importa la factura del abogado o del notario pues la pagan sin chistar, vehículos con precios inalcanzables que circulan como si fueran cualquier perol. En los libros y estudios se testimonia que compran autoridades, tuercen voluntades, pagan por las conciencias y se convierten en inversionistas.

¿Pueden financiar campañas políticas? ¿Pueden adquirir medios de comunicación? ¿Pueden influir en la gente? No más hay que pensarlo … no hay límite. Se trata de administración de recursos, logística de transportes, facilidad en los puntos de abastecimiento y la psico-sociología de las actividades que se hacen al margen de la ley. Necesitan mover carga, colocar dinero, tener testaferros y fachadas, lavar mucho y gastar algo. No hay que hacer declaraciones reales de impuestos, rentas, ventas, aduanas y otras cosas (hay que trabajar un tanto en el camuflaje y las apariencias).

En México hasta se dieron el lujo de pagar a manifestantes para que protestaran por la participación del ejército en la lucha contra las drogas. No tienen que sacar licencia para portar armas, dedican grandes presupuestos a la investigación (submarinos, triquiñuelas legales, formas de transportar la mercancía y modos de abastecimiento). Desdichadamente parecen sobrar testaferros, mulos y peones …

Es un hecho que la guerra va mal, pero tampoco y bajo ningún pretexto podemos pensar en dirigir los cañones contra la propia sociedad. Que no pase como el cuento de aquel que quemó el rancho porque la chicharra no lo dejaba dormir …