miércoles, 10 de febrero de 2010

¡FELICIDADES TSE!

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

La administración de los comicios ha ido cambiando mucho en Costa Rica. Cada cuatrienio cuesta más encontrar miembros de mesa para las juntas electorales. El Tribunal Supremo de Elecciones ha ido tomando el pulso de la actitud costarricense y ha ido supliendo y anticipando con prudencia e inteligencia.

Me explico con claridad. El domingo pasado acudí con un equipo de fiscales generales a diversos centros de votación, con el fin de ejercer una fiscalización estricta de las elecciones. Lo que encontramos debe decirse: orden, respeto, responsabilidad y gente trabajando en cada junta con absoluto apego a la legalidad.

Desde los delegados que vigilaban los centros hasta los auxiliares en las juntas, el asunto estaba controlado y normal. En las Juntas en las que había miembros de mesa (en ninguna había miembros designados por todos los partidos) había camaradería, confianza, eficiencia y trabajo en equipo. Percibí sentido de responsabilidad, atención y una oficiosidad positiva en todos los delegados del TSE y demás auxiliares que ví trabajando. ¡Nada que reprochar!

Contrasta con los recuerdos de los años setenta, cuando había mucho celo, constantes fricciones, malicia para ponerse los colores del partido, presiones y exceso de desconfianza.

Igual sucedió con los cómputos y acceso a ellos en las páginas del TSE. Oportunidad, claridad y precisión.

De manera que es menester destacar la jornada cívica pasada. El candidato de mis simpatías no ganó, pero no hay reproche que hacer al Tribunal en la administración de las juntas y centros electorales. Si hubo algún abuso gubernamental (tema para otro día: publicidad, programación de inauguraciones, inauguraciones incompletas y hasta notas sobre el techo del estadio) eso es harina de otro costal.

Quizás la falta de incidentes marcó el día, para algunos hasta aburrido. Me imagino que esa es la aspiración del TSE (un día sin novedades, calmo, sin incidentes, sin sorpresas y con estricto apego al plan trazado). Es mejor aburrido, asoleado y rutinario que lleno de anomalías y dudas, violento y movido.

Antes había peleas por esquinas e insultos, el domingo vimos familias y barrios ondeando sus preferencias mezcladas, alegres y sin peleas. Menos pasión y más paz. Símbolo inequívoco de madurez.

Supongo que luego de la tradicional lectura de resultados y cortes (antaño eran telegramas) con la presentación de cuadros y porcentajes (dejando casi sin trabajo a analistas y periodistas) los magistrados del TSE durmieron tranquilos como benditos. ¡En buena hora!

miércoles, 3 de febrero de 2010

JUVENTUD Y ELECCIONES

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Tengo claro que el próximo 7 de febrero la juventud (el voto joven) podría ser el que defina los comicios. En general, la juventud podría movilizarse mejor, constituirse en un grupo militante y entusiasmarse y alentar a los demás.

Encontré el informe de la encuesta de juventud (encuesta de 2007, informe de 2008) en dos sitios diferentes y con algunas diferencias que me desorientaron (http://cpj.go.cr/docs/%95ENCUESTA%20DE%20LA%20JUVENTUD.pdf y http://cpj.go.cr/docs/encuesta/informe-encuesta.pdf).

La encuesta resulta un instrumento útil si hay un buen marco muestral (basado en un censo de población actualizado y estudiado), es un muestra probabilística, se han hecho bien las preguntas (en cuya elaboración los expertos se garantizan la neutralidad del interrogatorio en el trabajo de “focus group”), la ejecución es bien realizada y supervisada y la tabulación se hace con esmero. Aún así, no deja de ser una encuesta (una especie de fotografía de un instante).

Debidamente colectadas y revisadas, las encuestas pueden mostrar tendencias y hasta una forma de pensamiento (vg. qué piensa la juventud costarricense). No obstante, mal ejecutadas y presentadas pueden resultar un disparate, un enredo o pura confusión. Hay “porqués” que no aparecerán nunca y será inútil buscarlos.

Los jóvenes (2007) muestran un acuerdo con el sistema democrático, pero una falta de confianza en los gobernantes. Entre sus aspiraciones o metas (en orden de prelación) marcan finalizar sus estudios, mejorar las condiciones laborales y formar familia propia (recuérdese que es un cuestionario prefabricado y no a la medida).

El principal problema nacional que perciben (marcan, porque seleccionan de un cuestionario que se presenta) es la inseguridad ciudadana. O sea, eso es lo que más los preocupa. Luego (¡bendito cuadro 40!) se me abrieron presentaciones distintas y no me quedó claro cuál preocupación sigue: en una versión es la pobreza, seguida por la drogadicción, la corrupción política, la falta de empleo y el alto costo de la vida; en la otra versión aparecen en su orden la falta de empleo, la drogadicción, la pobreza, la corrupción política y el alto costo de la vida. Por supuesto que no pude entrar al informe de la encuestadora porque no tengo la clave.

Me queda claro cuál asunto marcan los jóvenes como principal problema: inseguridad ciudadana. No me queda claro cuál es el segundo (¿pobreza o falta de empleo?) y luego aparece en tercer lugar la drogadicción, pasando a uno u otro de los temas en conflicto (¿falta de empleo o pobreza?) y después a la corrupción política.

Si la determinación del voto joven se va el segundo tema, entonces será un misterio si marcaron pobreza o falta de empleo. Espero que la inconsistencia de las versiones no se origine en el tema de corrupción política.

miércoles, 27 de enero de 2010

¿ES DAÑINO VER TV?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi


Ví el título por encima (“Ver TV por muchas horas podría acortar la vida”) y me impresionó. Iba apurado y dejé la lectura para luego.

Mientras tanto, mi cerebro se disparó y empezó a especular sobre el contenido de la noticia. ¡Claro! Si es que uno termina por vivir muchas vidas y situaciones … debe causar mucha angustia coleccionar dramas y traiciones por montones … quizás es por recibir tal bombardeo de angustias … ¿será que era cierto que la pantalla emite radiaciones y termina el televidente ciego, contaminado o afectado en sus órganos vitales?

Algunas veces, mi esposa prefiere no ver, no seguir con alguna acción y cambiar de canal. Dice que no tiene porqué someterse a la tensión que le causan algunas películas. Sí, tal vez era eso. Estar descargue y descargue adrenalina sin siquiera tener cómo resolver las cosas.

Otras veces, ella me regaña por mi acelerado “zapping”, “zapeo” o brincadera entre canal y canal. ¡Claro! Es posible que estar viendo a la vez tanta serie, noticia y encuentros deportivos termine por matarlo a uno. Dice que a ella la confunde mi brincadera y se le enredan los partidos, los personajes y la información. No sabe quién metió gol, porqué los equipos cambian de color, porqué los boxeadores aparecen jugando básquet o si el que se murió era el malo o el bueno, menos aún la causa de algún conflicto si la comedia romántica que veíamos se le convirtió en una persecución entre pistoleros. Por supuesto –pensé-, que eso debe ser malo, acorta la vida, lo deja a uno confundido y lleno de toxinas.

Recordé entonces que, hacía tiempo, había aparecido la información de que en Japón se impulsaba que las familias apagaran la TV por lo menos una hora a la semana para que los hijos y los padres conversaran y se conocieran. ¿Estaría por allí la causas del daño a la salud?

Luego pude la leer la noticia y ¡era otra cosa! El problema era pasar horas sentado y en sedentarismo. Eso afecta la circulación y la salud. Se me derrumbó la construcción de causas y reflexiones.

Es lo mismo que con la adicción a los videogames, a la lectura, a la Internet (en sus modalidades de chateo, investigación, pornografía, juegos o repaso de correos) o a cualesquiera otras actividades que lo tengan a uno sentado, inmóvil y postrado durante muchas horas, aunque se trate de trabajo, estudio, construcción de programas o simple mecanografía.

La pobre TV no tiene la culpa. La culpa es de la silla, el sillón, el sofá o la banca (igual que los largos vuelos internacionales, la falta de ejercicio o la mala posición del oficinista).

Solución: moverse más, sentarse bien, poner bien las piernas, levantarse de vez en cuando, hacer ejercicio, no comer mucho, caminar, estirar la espalda y hacer ejercicios para las manos, estar más pendiente de la esposa que de la TV, no hacer tanto “zapping” sino aprovechar los comerciales o pausas para tomar agua, levantarse o estirarse.

miércoles, 20 de enero de 2010

LIBERTAD DE PRENSA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Hay que respetar y garantizar la libertad de Prensa. Es una oportunidad para que fluya el pensamiento, haya crítica política, se fortalezca la libertad y se dé el crecimiento intelectual. Es condición necesaria del Estado de Derecho.

Es condición necesaria pero no suficiente. Es oportunidad pero no necesariamente realidad. También hay que entender eso.

En algunos países, los diarios y medios están apuntados a partidos y tendencias políticas. Incluso, en algunos países los medios de comunicación son la voz oficial (oficiosa, oficialista y partidista) del gobierno. Son modos distintos. Uno ha de saber que hay medios que no informan sino que pretenden formar, deformar y hasta desinformar. O que no buscarán la verdad sino “su verdad”, su versión de los hechos, su justificación de los hechos o su negación de los hechos.

Igual pasa con los periodistas: unos buscan la información, incluso arriesgando la vida; otros construyen su pensión, incluso arriesgando la verdad. Unos reciben balazos y otros reciben pesos.

Dentro de los mismos medios pueden darse tendencias distintas. Mientras el Jefe de Información se bate contra viento y marea desentrañando los hechos, es posible que en la Sección de Opinión el zar de las colaboraciones de lectores y columnistas esté buscando una embajada, haciendo de cortesano o quedando bien con sus tendencias. ¿Contradictorio? Así es la realidad … así es la libertad.

No hay que enojarse con esa realidad, contra los hechos no caben argumentos. Hay que entender las oportunidades y la libertad. Al final, siempre dos más dos será cuatro. Entonces entenderemos de embajadas y viajes, de llaveros y carteras, de sobresueldos y pagos del Banco regional, de contrataciones y pauta gubernamental. Es el juego de los intereses creados… con el juego de las opiniones diversas … con la innegable realidad de los prejuicios y … además, con la interminable cuestión de las perspectivas.

Los medios son como son y los periodistas también, hay que vivir con ello. Muchos buscan la información, otros arrastran mala formación, algunos tienen pasión y unos esconden sus intereses: igual que todo el mundo. Por eso en otras partes los partidos y los grupos que se sienten maltratados con la libertad y opinión ajenas terminan estableciendo sus medios. ¿Para decir la verdad, para decir “su verdad” o para hacer lo mismo que los otros (pero al revés)?

Entiendo a los del “No” (“si no le gusta lo que dice, entonces no lo compre”), pero prefiero la expresión atribuida a Voltaire: “no estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo”.
La esperanza es que las voces libres (la libertad) permitan que al final flote la verdad. Que el amor a la libertad haga florecer la verdad.

miércoles, 13 de enero de 2010

EL ADMINISTRADO: ¿CUÁL ES SU DERECHO?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Cuando leo y observo las declaraciones de algunos funcionarios públicos me percato de que hace falta mucha educación cívica en nuestro país.

Los ciudadanos, administrados, pagadores de impuestos, asegurados obligados de monopolios y usuarios de servicios públicos tenemos una posición muy difícil, complicada y desventajosa.

Si una persona protesta en la ventanilla, los demás nos sentiremos obligados a reprenderlo con la mirada, ponernos condescendientes con el empleado de la ventanilla y reclamar el atraso que nos ocasiona, sin reparar nada en su derecho, sus razones o sus argumentos. ¡No nos conmoverá!

Si alguien se pierde en el laberinto que son nuestras calles y quizás como resultado de la ilógica demarcación de vías, protestaremos con las bocinas y reprenderemos con la mirada. Nadie se apiadará de quien, por falta de costumbre, no tiene la menor idea de cómo proceder ante los acertijos y falta de lógica de nuestros cruces, calles y vías.

Ahora veo el ensañamiento con que se pretende sancionar a quien circule sin el marchamo de pago de derechos de circulación a la vista. Con solaz, el jefe de la policía de tránsito comentaba públicamente lo que le costará a quien ose hacerlo, recuperar sus placas.

Por supuesto que no se ocupará de quien intentó pagarlo varias veces y se caían los sistemas. Tampoco buscará solución para quien acudió a un lugar donde no funcionaba la tarjeta. Menos aún se preocupará por aquel que no pudo hacerlo a través de Internet. ¡No! A él no le interesa eso, ni si la persona ha pagado cumplidamente el resto de sus obligaciones, ni si el derecho de circulación se le ha elevado en cientos de miles de colones. Simplemente se ocupará de castigarlo ¡y con gusto!

No buscará cómo resolverle los problemas al administrado, solo le interesará castigarlo y encontrar placer en las dificultades que le causó.

Así me quedo viendo las actuaciones de buena parte de la Administración (dichosamente hay muy valiosas excepciones) y me pregunto: ¿Cuál es el sentido de tener una Administración? Filas de años en la CCSS, enredos con un sobreimpuesto sobre las casas, atrasos en la consecución de repuestos para los vehículos, requisitos para entes privados que no exigen para entes públicos, actividades entregadas a los sindicatos, un gol de pago de póliza camuflado en el pago de derechos de circulación y mil abusos más son apenas parte del cuento. ¿Es que volvieron el rótulo para adentro?

No se si será un problema de ética, de política, de falta de Estado de Derecho o de educación cívica, pero es claro que hay que cambiar sustancialmente las cosas.

miércoles, 6 de enero de 2010

EL PRIMER DECENIO DEL SIGLO XXI

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Este año (2010) es el último del primer decenio del siglo XXI. Quienes ya vivimos en él, podemos decir sin duda alguna que somos ciudadanos del siglo XXI.

No obstante, habrá que tomar en consideración que los cambios y mareas de la historia y cultura humana cada vez se suceden más profundos y en menos tiempo. O sea, que es muy posible que a mediados de este siglo se viva de un modo muy diverso al actual. Por ejemplo, es indudable que las personas en 1910 no tuviesen la menor idea de todo lo que el siglo XX tenía reservado o por suceder: dos guerras mundiales, la bomba atómica, la ONU y los derechos humanos, la división del mundo por el marxismo y la posterior recomposición, los adelantos tecnológicos (telecomunicaciones y computadora), los trasplantes de corazón, los viajes espaciales, el avance de la genética y los cambios políticos, solo por decir algunas cosas.

¡Qué tiempos! Decía Churchill (Historia de Inglaterra …) que los cambios en los primeros siglos después de Cristo se sucedían con tal lentitud que era improbable que una persona, en toda su vida, pudiese apreciar lo que estaba pasando. En la actualidad es todo lo contrario, ya no son los viejitos quienes hablan de los otros tiempos sino que hasta nuestros hijos comentan las diferencias y los cambios.

¿Podremos ser capaces de tener una idea de lo que nos tiene el siglo XXI con solo vivir en su primer decenio? Algunos diarios y comentaristas se han apurado a declarar los acontecimientos del decenio (1/10 del XXI) sin que éste haya terminado.

Es menester señalar una vez más que el primer año del siglo XXI fue el 2001. El conteo inició con el año 1 (no hubo un año cero), de modo que el primer siglo terminó en el año 100 (no en el 99). Así, entonces, el primer año del siglo XX fue el 1901. El último, por consecuencia, fue el año 2000 (no el año 1999). Digo esto por cuanto si los informadores y comentaristas ni siquiera distinguen el decenio, hay poca esperanza de que nos orienten en los signos de la época, los sucesos destacados y la información precisa.

Buena parte de la Humanidad sigue el conteo de los años según esta forma (o sea, que estamos en el año 2010 dC). ¡Cuán hermoso sería que también una buena parte de la Humanidad viviera según la doctrina de Cristo! O sea, amando a Dios , amando al prójimo como a sí mismo (hay que valorarse y amarse también), viviendo según las virtudes y mandamientos, respetando la vida y la dignidad humana, intentando no pecar y arrepintiéndose de los pecados, orando y laborando, difundiendo la buena noticia y sintiendo la alegría de ser hijo de Dios. Estoy seguro de que estaríamos más seguros de lo que nos depara el futuro y más claros en el rumbo de los cambios.

Sin embargo, creo que desdichadamente no es así. Hasta hay quienes se lanzan a plantear un futuro sin Dios, sin religión, sin Iglesia.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

ACCIÓN ADMINISTRATIVA (OBLIGACIONES DEL PODER EJECUTIVO)

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

A propósito de la gran preocupación que tienen los ciudadanos costarricenses por el tema de la seguridad, han surgido discusiones respecto de los ámbitos de acción o competencias del Poder Ejecutivo al respecto.

No hay duda alguna de que el problema es complejo y en su gran solución habrían de participar todos los poderes y los entes públicos.

No obstante, de nada sirve que el legislador establezca penas y las fije el juez, si la administración de los centros penales termina inventando “años carcelarios” (menores que el año escolar, por supuesto) y otras ventajas que ni siquieran pasan por el Juez Ejecutor de la Pena.

Sería absurdo que el legislador empezara a subir irracionalmente la penas para compensar una mala administración.

Por otro lado, el Poder Ejecutivo dispone de la designación de buena parte de las Juntas Directivas de las instituciones autónomas (además de las presidencias ejecutivas) y tal competencia da un poder y gran responsabilidad innegables en el tema de la seguridad pública (los seguros y la investigación del robo de vehículos, los oficios como solución a problemas económicos, la ayuda social y su condicionamiento para fomentar buenas conductas, por ejemplo nada más).

Es innegable que la prevención del delito es responsabilidad de la policía administrativa (a cargo del Poder Ejecutivo). Aunque suene feo, la policía judicial es represiva (debe actuar para investigar luego de la comisión del delito) y su función no es la prevención.

De tal modo que la vigilancia, la investigación y demás acciones encaminadas a que no se presenten actos delictivos es responsabilidad, competencia y obligación del Poder Ejecutivo.

Es cierto que alguna represión del delito ya cometido puede redundar en la prevención de delitos futuros (al capturar a bandas o desmantelar organizaciones criminales), pero también es cierto que el Poder Ejecutivo tiene una obligación de coordinación de toda la administración pública.

El caso de la DIS, para citar otro ejemplo, es de antología. ¿Cómo es que la información que allí tenían más bien servía para hacer daño en lugar de usarse correctamente? Tengo el presentimiento (más bien idea fundada) de que es una especie de policía política que hace investigaciones inconfesables. Aquí hay un caso para enrumbar el gasto hacia el bien común.

Por supuesto que los presupuestos públicos y su correcta asignación, en relación con los más graves problemas sociales, también son una responsabilidad principalmente del Poder Ejecutivo. No se trata de sacarle más dinero a la sociedad, se trata de gastarlo bien y en los principales cometidos públicos.

La seguridad, entonces, es uno de los principales motivos por los que se acepta la existencia de un Estado y un gobierno. Por tal razón el Poder Ejecutivo debería entender su responsabilidad al respecto.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

NAVIDAD Y CRISTIANISMO

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre

Por Federico Malavassi

Ciertamente, algunas cosas son secundarias: el árbol, el exceso de luces, la confusión a que nos llevan los regalos y presentes, por supuesto que el abuso de la fiesta (el borrachera y demás compañeros) y hasta las discusiones por el origen de la fecha.

Al final, termina por perderse o esconderse el sentido de la Navidad. El regalo que nos ha dado Dios, nuestra participación en ello y el significado de Cristo en nuestras vidas.

Muchos, al final, hacen una “Navidad” sin Jesús. Con regalos, licores, fiesta, luces y carnaval, menos lo principal.

El cristianismo debe desembocar en una cultura, una forma de vida, una ideología y amor. Todo ello habría de reflejarse en una transformación de la sociedad.

Algunas veces los “aires navideños”, la música y hasta los olores a ciprés ayudan a impulsar la meditación y el espíritu. En ese sentido son buenos.

No obstante, hay que situar en el centro a Jesús: su camino, su verdad, su vida, su palabra y su amor. El Evangelio no es solo un camino al cielo, es también una forma de vida que nos ayuda a pasarla mejor en la tierra y, muy importante, a que quienes nos rodean también la pasen mejor.

La “humildad”, por ejemplo, además de ponernos en buen camino, nos hace sufrir menos, llevarnos menos golpes y frustraciones y, asimismo, construir una mejor relación con los demás.

Lo mismo podemos decir del “perdón”. Nos hace mejores candidatos a la salvación, mejores personas aquí y socialmente más apreciables.

El cristianismo ha dejado su gran huella en nuestra civilización. Más aún, todavía es una civilización esencialmente cristiana. Desdichadamente, muchos no lo quieren ver y más bien lo combaten.

En Italia han eliminado los crucifijos de las escuelas, en España se han dolido de la canonización de los mártires que murieron durante la Guerra Civil, en nuestro país quieren sacar a Dios de la Constitución. ¿De dónde vienen los conceptos de humanidad, dignidad humana y trascendencia personal que dan origen a nuestra civilización?

Aunque no parezca, estos son temas para reflexionar en las Navidades. Es el tiempo apropiado para profundizar en la Venida de Jesús, en el Cristianismo, en los basamentos de nuestra civilización. Es el tiempo para pensar en quiénes somos y cuánto debemos a Jesús. ¡Feliz Navidad!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

COMISIÓN ATRAVESADA

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

¡Sí! La Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa está ejerciendo una intermediación prohibida. Está atravesada entre la propia Asamblea Legislativa y sus competencias.

De conformidad con la Constitución Política (artículo 121, incisos 3 y 12, artículos 158 y 164) y algunas otras leyes (Ley de la Defensoría de los Habitantes, Ley del Banco Central) corresponde a la Asamblea Legislativa realizar algunos nombramientos y ratificar otros: magistrados de la Corte Suprema de Justicia (ahora todos por mayoría calificada), Contralor y Subcontralor General de la República, Defensor de los Habitantes y Defensor Adjunto.

Está previsto en el Reglamento de la Asamblea Legislativa (artículo 85.f) la existencia de la Comisión de Nombramientos, la cual “Estará encargada de analizar, para rendir un informe, los nombramientos que el Plenario le remita, así como la solicitud de ratificación de los nombramientos efectuados por el Poder Ejecutivo, cuando corresponda.”

No obstante, la dichosa comisión ha venido empoderándose de tal modo que, en lugar de informar, más bien recomienda (y, por supuesto, censura, veda o bloquea) los nombramientos. El plenario se ha dejado amarrar y queda secuestrado en “metodologías” (sic) y otras artimañas para impedirle conocer plenamente de los nombramientos.

Entonces se analizan títulos y calificaciones y otras cosas y se deja de lado la cuestión principal, la responsabilidad del Plenario legislativo (el órgano legislativo por antonomasia) para hacer las designaciones correspondientes, para tomar las decisiones del caso.

Lo ha venido haciendo bajo decisiones amarradas, calificaciones impropias, trampas de credencialismo, titulitis y muchas veces apartada de la naturaleza de la designación.

Tales calificaciones (o descalificaciones) toman la forma de propuesta, terna y candidaturas y olvidan la cuestión básica del informe sobre aspirantes. Hay que recordar que no se trata de un dictamen (como el que harían otras comisiones) ni de una delegación (como habría de ser con las Comisiones Plenas). Si el Plenario sigue declinando, cediendo, dejándose y evadiendo su responsabilidad, pronto imperarán los vetos de la atravesada Comisión y la irresponsabilidad con los deberes constitucionales será inaceptable.

Es el Plenario (máximo órgano legislativo) quien debe elegir, designar y ratificar. No debe aceptar calificaciones sino informes (no descalificaciones) ni ternas de amigos ni otro tipo de juego con trampas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

CORREOS QUIERE UN MONOPOLIO

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Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Muy animoso, el gerente de Correos de Costa Rica SA, sale a la opinión pública a promover un proyecto de ley para que esa entidad tenga el monopolio (exclusividad) de un género específico de envíos. El propósito es garantizarse ingresos suficientes.

Ciertamente las comunicaciones han cambiado mucho. Recuerdo hace más de 45 años, que cuando visitaba a mis tíos en San Carlos, mi primera obligación al bajarme de la “cazadora” era enviar un telegrama a mis padres dando noticia de mi llegada.

También recuerdo, hace como 40 años, la amistad por cartas que desarrollaba con algunas amigas.

También recuerdo, hace poco más de 30 años, cuántas cartas (special delivery) envié a quien ahora es mi esposa, durante un viaje que hizo a Los Angeles para acompañar a su hermano menor. Con ilusión y ansiedad, ambos esperábamos las enjundiosas cartas que terminaron por llevarnos al altar.

Pero ahora las cosas han cambiado, la Internet nos resuelva la lejanía y más (también van fotos, imágenes de todo tipo, sonido y datos). Hace poco, desde México, pude atender allá mis deberes y acá enviaba las autorizaciones de transferencias bancarias. Cuando se administre debidamente la Ley de Firma Digital habrá más profundas transformaciones en las telecomunicaciones. El “fax” no había sido sino un dulce adelanto de tanta velocidad, inmediatez y facilidad.

Por supuesto que nadie piensa en el correo tradicional ni en los telégrafos. La clave Morse ahora solo aparece en ejercicios de boy scouts o en las películas. Es mejor usar otro tipo de operadores de envíos (o cuourier), el fax, los mensajes de texto, el correo electrónico, motomensajeros “El águila”, “El rápido” o lo que sea.

Es un hecho que la inventiva privada ha superado la antigua y encomiable institucionalidad postal del Estado. Quizás sea hora de pensar en un nuevo subsidio (si fuera aceptable) para una función que se supone necesaria (si es que existe).

Pero es inaceptable, eso sí, aceptar monopolios o regulación asfixiante de la libertad de envíos que ha impulsado el mundo actual. Si se dejan, hasta le ponen recargo a las moto pizzas.

Parece que no bastó el patrimonio completo de los antiguos correos, la eliminación de las franquicias ni la atribución de comunicación social. Tampoco la liberación de controles en el poco ortodoxo esquema de sociedad anónima del Estado.

Ahora la entidad quiere regulación de la actividad ajena y monopolio de una franja o segmento de los envíos. Todo en pro de una función social (en esquema societario y sin controles) y a costa de la iniciativa y dinamismo privado.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

MOCIÓN EN FAVOR DE LOS GORDOS

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

La noticia dada por un diario el domingo pasado, informando que los costarricenses adultos hemos engordado un promedio de 5 kilos los últimos diez años me obliga a hacer varias manifestaciones.

La mayor parte de la gente gorda no tiene la culpa de la gordura. No necesariamente la gordura es efecto de mucho comer. Tampoco es justo relacionarla con gula o con apetitos desmedidos, bacanales o exageraciones.

Muchas personas terminan gordas por resultado de su metabolismo, por causas ajenas a la cantidad de comida o a pesar de hacer ejercicio y dieta. Otras soportan la gordura porque no tienen el tiempo para organizarse como quienes dedican su vida al spa, al gimnasio, al personal trainner, a verse bien. Desdichadamente hay muchas personas que ni siquiera pueden escoger lo que comen, cuándo lo comen, cómo lo comen. Otras no tienen ni un segundo para dedicarlo a verse bien, están tan ocupados que no pueden ni caminar un poquito cada día.

Algunas madres no salen de su casa para nada: cocinan para todos, lavan para todos, planchan para todos, hacen de recepcionista para todos y llevan los encargos de chiquillos y grandes. Al final, ni un segundo para pensar en lucir de película o de pasarela. Viven para otros. No hay tiempo ni plata para nutricionista y figura.

También hay padres y otros que no tienen un momento para pensar en cuán saludable es tener unos kilos de menos. Comen lo que les dan (aunque no les convenga) y se matan trabajando aunque ello no los adelgace.

Pero nada de eso quiere decir que los gordos no sientan, no piensen, no sean personas enteras o se desempeñen mal. Me consta que bailan bien, piensan bien, trabajan duro, hablan bien, estudian mucho, se esfuerzan en sus labores, cantan mucho mejor, sienten intensamente, besan bien, son agradables y brindan amistad. Quizás no sean tan veloces como Bolt, tal vez no entren en tallas extrasmall, quizás no luzcan perfectos en tanga o miniseta, pero de allí no se puede concluir que sean malos amantes, políticos inútiles, malas personas, trabajadores deficientes, oradores poco interesantes, cantantes desafinados, esposos aburridos y, ni siquiera, muy comelones.

Tampoco puede decirse que sean personas feas, malas o inútiles. De manera que no hay que descartarlos para nada. Ahora que vienen las elecciones hay que recordar que sus votos valen igual que los de los flacos.

Bernal Jiménez, incapaz de superar la defensa que hice de los costarricenses ante el Plan Fiscal, intentaba descalificarme burlándose de mi panza. No podía llamarme inútil, ni podía decir que me rendí, tampoco podía aducir que caí en las viejas negociaciones bipartidistas, mucho menos que era obsecuente o abúlico, tampoco podía decirme vicioso, unicamente panzón. ¡A mucho orgullo …!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA MUERTE DE DON ANTONIO LEHMANN

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Tuve el honor de conocer a don Antonio Lehmann. Me gustaba mucho su actividad empresarial. Considero que los libros son joyas y, por supuesto, era casi envidiable la actividad de importarlos, venderlos, exhibirlos en la Librería, imprimirlos y editarlos e, incluso, algunas veces promoverlos y proyectarlos. Durante muchos años fue el único empresario que promovió la venta de libros de Derecho y legislación impresa. Ahora el tema es abundante, pero antes no era así. ¡Cuánta cultura se impulsó gracias a la actividad de impresión! Debo señalar que siempre me trató con respeto y atención y resultaba muy agradable y estimulante conversar con él.

Me ha dolido mucho su muerte y más aún la forma en que lo sorprendió. Espero que tan lamentable suceso conmueva a todos los costarricenses. Pareciera que no ha sido suficiente percatarnos de la penetración de las bandas narcotraficantes, de barriadas que prácticamente están en manos de malhechores de determinadas nacionalidades (no soy xenófobo), de cómo la avioneta de Seguridad Pública no está a la orden de para transportar un cargamento de drogas pero sí a los caprichos de una diputada, de cómo es la propia policía quien despoja el cadáver de un dirigente solidarista (las cámaras lo demostraron) y de la noticia diaria sobre robos, asaltos, asesinatos y violencia.

Un domingo en la noche, cuando todos pensamos que hay más tranquilidad, dentro las paredes de un lugar familiar y sosegado acaeció el inesperado asalto y asesinato. No andaba buscando el peligro …

¿Cómo convencer a nuestros hijos de que no se trata de su conducta sino de algo que enferma a nuestra sociedad? ¿Cómo entender todos que no se trata de personas que andan buscando el peligro sino que éste acecha por todas partes? ¿Cómo tomar conciencia de que no se trata de una “percepción” sino de un riesgo real que carcome a toda la sociedad?

Así como el Estado costarricense hace aguas en el tema de la red vial, es urgente reconocer que en el ámbito de seguridad la situación es peor. A cualquiera de nosotros le puede tocar la desgracia, en cualquier lugar y en cualquier momento. Los motivos sobran. Puede ser por el teléfono celular (hay robaventas que los reciben a cualquier hora de la madrugada, abren 24 horas), por la guitarra o instrumento que aprenden a tocar, por quitarle a uno los cuatro reales que lleva encima, por el vehículo, la cartera, el bolígrafo, los aretes, las tarjetas o lo que sea … ni en el interior de un restaurante, soda u hotel estamos a salvo. ¡Menos en nuestras casas! ¡Nadie está a salvo!

No hay cárceles suficientes y en ellas no existe lo que debería haber. Algunas autoridades están más preocupadas de la persecución y acoso laboral que de administrar bien las cosas: los resultados están a la vista.

En la administración anterior nos extorsionaron con la idea de que se trataba de un problema de más impuestos (por una parte) y de una reforma penal cuyos tiempos manejaron caprichosamente para presionar (por el otro lado). Es obvio que buena parte de la administración pública no se toma el tema en serio. Es urgente que pongamos las cosas en su lugar.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

PROPUESTA PARA INGENIERÍA DE TRÁNSITO

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Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

El asunto es fácil de ejecutar. Resulta que buena parte de las presas y accidentes de tránsito se originan en los atascos que resultan de las paradas de autobuses.

Muchos conductores requieren ir a mayor velocidad que la que va el bus, necesitan pasarle adelante cuando para que los usuarios aborden o bajen y, entonces, empiezan los sufrimientos: intentan adelantar y no hay adecuada visibilidad, o la cantidad e intensidad del tráfico no lo permite, o se la juegan y vienen los accidentes.

Estimo que en muchas carreteras, más que una ampliación se requiere una buena administración del espacio. Ello pasa por situar adecuadamente las “paradas” de autobús y construir, asimismo, dispensaderos o bahías para que el autobús no estorbe en la carretera mientras los pasajeros suben o bajan.

De esta manera, más que construir nuevos carriles, se pueden aprovechar mejor las carreteras existentes. En algunos lugares es tan fácil como cambiar la ubicación de la parada (en un parque o lugar que permita sacar al bus del carril de circulación o permitir que otros vehículos sigan circulando), en otras partes y con la colaboración de los centros comerciales, diseñando bahías e infraestructura adecuada para que la parada quede fuera de la carretera.

El resultado ha de ser que los demás vehículos puedan circular mientras el autobús se detiene, de manera que no se originen presas, embotellamientos, atrasos y accidentes.

Por supuesto que el meollo del asunto consiste en que los choferes de los buses cumplan con la señalización (en el Gimnasio Nacional y en Plaza del Sol es obvio que no lo hacen) y que no se abusen con el tiempo que tardan, que no hagan paradas espontáneas y respeten es espíritu de norma al respecto. Quizás estarían mejor los inspectores cuidando estos detalles que reprimiendo la restricción vehicular.

Incluso podría ser aceptable que el reingreso del autobús tenga prioridad sobre el vehículo que circula (es preferible a soportar la presa). Esto, claro está, mediando los avisos y señales adecuadas.

Sería mejor administración de las pocas carreteras para un uso más racional y adecuado.

Por cierto, cuando era niño observaba que algunas veces los buses de pueblos y zonas alejadas paraban uno a la par del otro y los conductores se pasaban recados, botellas de café, periódicos, menudo para cambio, cambio de cobrador y hasta cargas y encomiendas. Lo que me impresiona es ver eso todavía y, para colmo, no necesariamente en el campo sino en medio de la ciudad.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

CAYÓ EL MURO DE BERLÍN

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

Sí, hace 20 años se derrumbó este cerco a la libertad, este secuestro de los alemanes orientales, esta división contranatura que impuso el marxismo en el centro de Europa.

La URSS, con alguna connivencia occidental, se dejó la mitad de Europa al final de la Segunda Guerra Mundial. Solo el perspicaz Churchill señaló que caía una “cortina de hierro” que dividía entonces a los europeos.

La URSS implantó su organización socialista, estatista, autoritaria, exportadora del marxismo en la mitad de Europa. Era como un imperio. Estaba dirigido por los sucesivos Secretarios Generales del Partido (los nuevos césares). Y aunque la URSS fue cocausante de la Segunda Guerra Mundial (pacto Ribbentrop-Molotov, 23 de agosto de 1939: luego del cual alemanes y soviéticos invadieron Polonia), apareció al final como ovejita blanca, quedándose con las tierras, bienes y científicos de su antiguo socio.

Quizás la inyección de recursos que América hizo a la URSS durante la Segunda Guerra Mundial y su posición post guerra dieron la impresión de un gran poderío y que éste era basado en la organización socialista. Al final todo cayó. Cayó el Muro de la Opresión, cayó la Cortina de Hierro, cayó la URSS, cayó el marxismo, cayó el autoritarismo y nuevamente surgieron un apreciable número de sociedades libres.

Gorbachov había impulsado la reestructuración (perestroika) y la apertura o transparencia (glásnost) del agotado régimen soviético a mediados de los ochentas. En realidad la situación era insostenible.

También hay que recordar que en Occidente había dos grandes líderes: el Papa Juan Pablo Segundo, al frente de la Iglesia, y Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos.

Al final de la década, la caída del Muro de Berlín simbolizaba la caída del mundo marxista que había oprimido a Europa Oriental durante un poco más de cuarenta años. Opresión que reprimió con armas y policía secreta, violaciones de derechos, muerte y cárcel a muchos polacos (Gdansk, 1970), checoeslovacos y húngaros. Que hizo surgir a muchos héroes como Jan Palach (checo que se martirizó con fuego), Lech Walesa, y los cardenales Wyzinsky (polonés) y Mindszenty (húngaro). La caída del Muro de Berlín significó la apertura a los aires de libertad por toda Europa.

Era el fracaso del marxismo, la impotencia del socialismo y la inutilidad del doloroso experimento soviético. Era, ni más ni menos, que el triunfo de la libertad. Las sociedades abiertas, con economías abiertas, con libertades y Estado de Derecho resultaron mejores, bien cimentadas y más humanas (con todos sus yerros).

Hay que aprender de los fracasos y recordar que la libertad tiene enemigos. En relación con la caída del Muro de Berlína, hay que recordar, contar y celebrar.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿ABUSO ADMINISTRATIVO DE LA CCSS?

Perspectiva
Columna de los miércoles en La Prensa Libre
Por Federico Malavassi

No soy saprissista. No obstante, el procedimiento administrativo de la CCSS para cerrar el estadio del “monstruo” por cinco días, únicamente para castigarlo por su reclamo de pago, me parece abusivo.

Todavía más la interpretación de que no puede hacer ninguna otra actividad comercial (se cierra y se le prohibe realizar su actividad).

Pienso en mi bufete … si me cierran y me prohiben mi actividad entonces ¿no podré atender notificaciones? ¿No podré responder los escritos dentro de los términos preceptuados? ¿No podré hablar por teléfono celular con mis clientes? ¿No podré intentar cobrar algunas facturas para vivir? ¿No podré leer los códigos ni las demandas? ¿No podré responder preguntas de mis clientes? ¿No podré ir a los tribunales a examinar expedientes? ¿No podré ir al Registro a hacer estudios? ¿No podré desde mi casa usar la Internet para comunicarme? ¿No podré pensar …?

Y si fuera un médico … ¿no podrá guiarse por el juramento hipocrático? ¿Deberá decirle al moribundo que está en “cierre de establecimiento”? ¿No podrá recetar? ¿Ni siquiera tomarle la presión a algún hipertenso?

¿Qué se supone que debe hacer la víctima de tan ejemplarizante castigo? ¿Incumplir sus otros deberes? ¿Invocar la “fuerza mayor”? ¿Pedir comprensión a las entidades y personas con quien tiene relación (que Cartago y la LDA no jueguen, que los árbitros no piten, que los aficionados no sufran, que los clientes no lleguen, que los jueces no resuelven o que otorguen plazos extendidos, que los pacientes no se enfermen)?

Algunos concesionarios de puestos en el Estado que venden comidas y otras cosas también vieron secuestrados sus bienes (hay grandes pérdidas en comidas descompuestas) ¿acaso no son terceros de buena fe? ¿Le deberán cobrar al “monstruo” o a la CCSS? ¿De eso se trata esta exorbitante medida?

Recuérdese que es sin orden de juez, mera discrecionalidad administrativa (arbitrio puro). Aún más, no se trata de embargar, ni de quedarse con la taquilla, solo de castigar (sin resolución de juez modulando la pena). Luego se intentará cobrar el principal, los intereses y las multas (otro castigo). A mí me parece demasía, bis in ídem y exageración. Una prerrogativa exorbitante de derecho común absolutamente desproporcionada y de posibilidad arbitraria.

Ahora se la aplican al “monstruo”, afectando también a la contraparte (LDA) y de paso a la Selección Nacional. Pero todos tendremos que poner la barba en remojo.

He visto muchas veces a patronos correr el viernes, empeñar algo o vender algo para pagar los salarios (apenas les alcanza) y sufrir mucho para entregar el dinero a sus empleados. Tal vez en el sector público la gente no entiende …